Consejos prácticos para empezar a caminar (II)

caminarCon el ritmo de vida actual cada vez caminamos menos. Quizás por las prisas o simplemente porque nos dejamos llevar por la comodidad que nos brinda el coche, lo cierto es que caminar es una actividad física muy menospreciada ya que cuando decidimos hacer deporte optamos por correr, practicar ciclismo, levantar pesas o hacer aeróbicos.

No obstante, los beneficios de caminar son muchos:

– Es una actividad que mejora la flexibilidad de las piernas y aumenta su fuerza ya que facilita la circulación sanguínea.

– Aumenta nuestra resistencia física haciéndonos más resistentes a la fatiga ya que mejora nuestra capacidad respiratoria.

– Reduce el dolor en las articulaciones (sobre todo si se padece de artrosis) y también disminuye el dolor muscular y de espalda.

– Refuerza el sistema óseo previniendo la aparición de la osteoporosis.

– Propicia un estado de relajación, disminuyendo los niveles de tensión y estrés.

– Favorece un sueño más profundo y combate el insomnio.

Aún así, existen algunos consejos para caminar que son básicos y nos ayudarán en esta actividad:

1. Dedicar los primeros cinco minutos al calentamiento. Des esta manera preveremos posibles lesiones o contracciones musculares al caminar.

2. Cuidar el paso. Apoyar de manera inadecuado los pies al caminar es una de las causas más comunes del cansancio en los pies. Así, cuando caminemos debemos tener presente que la pisada ideal es apoyar primero los talones y luego los dedos. El orden adecuado sería: talón – arco – dedos.

3. Cuidar la marcha. Es recomendable iniciar con pasos cortos y rápidos pero que nos resulten cómodos ya que una marcha forzada es mucho más agotante y puede producir lesiones. A la misma vez, debemos cuidar de no tensar innecesariamente los músculos de los muslos sino de mantenerlos lo más relajados posible.

4. Cuidar la espalda. Cuando realizamos una marcha de varios kilómetros si no tenemos en cuenta la postura correcta podemos ser víctimas del dolor de espalda. Por esto debemos saber que para no sobrecargar las vértebras, la postura correcta es caminar erguidos, sin sacar demasiado el pecho pero también sin arquear la espalda.

5. Elegir el terreno. Siempre que sea posible, es recomendable alternar una superficie dura con aquellas más suaves. Nuestros pies y nuestra columna nos lo agradecerán.

6. Variar los recorridos de la marcha. De esta manera se evita la monotonía que produce hacer siempre el mismo recorrido y nos mantendremos más motivados en el ejercicio.

7. Elegir la ropa adecuada. Si vamos a caminar algunos kilómetros las ropas no deben ser ni demasiado anchas ni demasiado estrechas y los zapatos debe ser aptos para esta tarea, cuidando que sean antitranspirantes.

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