Alerta con los tratamientos estéticos

Esculpir una figura escultural sin importar los sacrificios a los que haya que
exponerse, motiva día a día a cientos de mujeres de nuestro país a probar infinidad de tratamientos que prometen con fórmulas mágicas rebajar de peso y medidas, sin necesidad de hacer dietas ni ejercicios. Este afán suele traer problemas y es que al someterse a ciertos tratamientos sólo consiguen infecciones, llagas, granulomas palpables, desagradables huecos en la piel y toda la presión psicológica que ese nuevo y definitivo aspecto generará en sus vidas.
Día a día llegan pacientes al consultorio con un tratamiento estético previo y la mayoría presenta algún tipo de efecto secundario, muchos causados por el uso inescrupuloso de productos o fármacos no adecuados, sin registros sanitarios ni en Venezuela, ni en el exterior de forma Iatrogénica. Lo más grave es que los aplican generalmente personas sin ningún tipo de formación en el área de la salud, sin importarles el daño temporal o permanente que pueden causarle física, moral y emocionalmente a un paciente que buscando mejorar su apariencia, terminan encontrando otras repercusiones.
En nuestro país, se aplican tratamientos prohibidos por la FDA sin ningún tipo de sanción y repercusión legal. Alguno de ellos son los implantes faciales con siliconas o biopolímeros, implantes de glúteos con biopolímeros, mesoterapia con productos de dudosa procedencia, implantes en las manos e inyecciones de fosfatidilcolina para las bolsas de los ojos. En fin, cualquier tratamiento de medicina estética.
Los implantes con cualquier tipo de silicona o biopolímeros están totalmente proscritos o prohibidos para la aplicación en seres humanos, tanto por la FDA, como por las autoridades sanitarias de la Comunidad Económica Europea. Esta comprobado que pueden crear infecciones, granulomas, dañar la circulación, migrar a distancia y producir asimetrías y empeorar cuadros de Celulitis. Lo grave es que los granulomas y muchos efectos secundarios por lo general no se presentan de inmediato, presentándose tardíamente. En muchos casos hasta 5 y 10 años después de su aplicación?, aclara Senior, quien explica que el 50% de las pacientes que acuden a su consultorio tienen implantes faciales previos con biopolímeros incluso en la frente, entrecejo y patas de gallo, además de los labios y surcos nasogenianos y labiogenianos.

La especialista cuenta que en el mejor de los casos, solo se observan sonrisas alteradas, rígidas y caras casi inexpresivas, como congeladas? producto de los múltiples microgranulomas que se producen siempre como mecanismo normal de acción de este tipo de fármacos. Otra situación actual son los implantes en manos, donde diariamente veo en mi consulta pacientes preocupadas por el envejecimiento de sus manos, que en la búsqueda de erradicar las inevitables arrugas y atrofia del tejido celular subcutáneo natural de la edad, caen en la tentación de colocarse implantes en las manos que pueden generarles terribles consecuencias que pueden ir desde deformidades inestéticas (más que las propias arrugas dignas de la edad?) hasta compromisos de la irrigación (circulación) y de la movilidad de una herramienta habitualmente vital para la vida como lo son las manos?.

Por todo lo anteriormente expuesto, es necesario aplicarse estos tratamientos por médicos profesionales con experiencia en el tema y con criterios como asepsia y antisepsia , además es recomendable conocer los tratamientos aprobados por la FDA, las Autoridades de Salud de la Comunidad Económica Europea y el Ministerios de Salud Venezolano, como son: la carboxiterapia, la carboxilipoclasia ultrasónica, la electroestimulación y la radiofrecuencia corporal, tratamientos que obviamente deben ir acompañados de cambios de hábitos y estilo de vida del paciente debiendo incluir una orientación nutricional sana? y equilibrada con ejercicios de bajo impacto y alta intensidad para aumentar el tono muscular, prevenir la osteoporosis, mejorando así, de forma integral y sana, la estética, la belleza y la calidad de vida.

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