Adiós a las manos secas y ásperas

Muchas mujeres hoy en día sufren el hecho de tener las manos secas. La piel de las palmas y las yemas de los dedos tienden a dañarse e incluso en algunas situaciones hasta llega a dar un aspecto como agrietadas, por lo cual se ven todo el tiempo sucias y ásperas.

Esto sucede ya que, la piel de las manos está en contacto con muchísimas cosas a diario. Así como en el cuerpo, la piel de las manos también tiene cierto nivel de agua que lo necesita para hidratarse. Y, por varias causas la humedad de la piel de las manos suele disminuir causando grietas en las mismas.

Por ejemplo, se suele dar por causas como, no usar guantes cuando utilizas detergentes y jabones de limpieza. Estando mucho tiempo al sol. Cuando te encuentras mucho tiempo sumergida en agua que contiene cloro o es salda, es decir en piletas o en el mar. O en algunos casos, por la propia predisposición genética de padres con el mismo problema.

Afortunadamente, es posible conseguir recuperar la suavidad de tus manos de una forma simple y práctica. Existen varias fórmulas caseras para curar las manos secas que puedas empezar a emplear desde ahora. Por ejemplo la siguiente.

Aplica dos cucharadas de miel, junto con un poquito de limón. Otras dos cucharadas de aceite de cocina y 5 0 6 almendras trituradas. Masajea tus manos tus manos con déjalas actuar durante 15 minutos. Luego enjuaga con jabón y agua tibia. Aplica esta técnica diariamente. Mientras dure el proceso en que mejoran tus manos intenta usar guantes para lavar todo y evita el frío y calor extremo.

No olvides aplicar crema hidratante todas las noches antes de acortarte o en la mañana antes de salir al trabajo u otra ocupación. En caso de que tus manos no mejoren pueden existir otras causas que generen tu problema por lo cual lo más recomendable será que visites a un médico dermatólogo especializado en el tema.

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