¿Caminar o Correr?

En el artículo anterior de «¿caminar o correr?», advertimos que la elección de una u otra actividad responde al nivel individual de cada persona a la hora de entrenar, si es que lo que se busca es quemar grasas. Pues bien, ahora veremos si es más recomendable caminar o correr cuando se trata de obtener más beneficios para la salud.

Pero si eres de la clase de personas que gustan de las respuestas fáciles, lamentamos decirte que nuevamente aquí no podremos establece runa ley general, sino que la elección de caminar o correr dependerá de las necesidades y características de cada personas.

La caminata, por un lado, es la actividad ideal para los principiantes o sedentarios que quieran comenzar con la actividad aeróbica. Permitirá moderar el esfuerzo y graduar la intensidad, por lo que será posible trabajar en niveles seguros para el corazón, a la vez que se mejora la capacidad respiratoria y se queman grasas.

Además, el caminar implica un esfuerzo menor a nivel muscular, por lo que es ideal para acostumbrar paulatinamente a los músculos a esfuerzos cada día mayores.

Por otro lado, correr es una actividad excelente, ya que los mismos beneficios a nivel cardiovascular, respiratorio y de adelgazamiento pueden lograrse en lapsos menores que con la caminata, si es que se configura un plan adecuado de entrenamiento que contemple los necesarios descansos. Esto se debe a que el estrés será mucho mayor para el cuerpo si entrenamos corriendo.

Y, desde luego, también lo será para las articulaciones. Es por ello que las personas con sobrepeso deberían evitar la carrera y empezar caminando, ya que sus articulaciones, principalmente su columna, rodillas y tobillos, se pueden ver gravemente afectadas.

Nuevamente, todo depende del nivel de entrenamiento de cada persona. Pero hay algo que debe quedar claro: caminar y correr son actividades muy saludables que pueden hacer mucho por la salud, por lo que nadie debería desaprovecharlas.

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