Vacuna antirubeólica

Para qué sirve Vacuna antirubeólica

Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..

Contraindicaciones

Infección activa.
-Discrasias sanguíneas.
-Enfermedad respiratoria febril.
-Historia de reacciones anafilácticas tópicas o sistémicas a la neomicina.
-Sindromes de inmunodeficiencia primaria y adquirida, incluyendo HIV.
-Terapia inmunosupresora.
-Neoplasias malignas con afectación del sistema linfático y la médula ósea (incluyendo leucemias y linfomas).
-Embarazo.
-El embarazo debe ser evitado hasta 28 días post-vacunación.

Precauciones

Postergar la vacunación por tres meses después de tranfusiones de sangre o plasma.
-Tuberculosis activa.
-Trombocitopenia.
-Administrar 2 semanas antes o 3 meses después de administrar Inmunoglobulina.

Interacciones

Agentes quimioterápicos: Se puede observar si se asocian un incremento en el riesgo de infección, debido a una disminución en la respuesta inmune, lo que permitiría a la vacuna a producir infección. Se recomienda en pacientes que reciban quimioterapia inmunosupresora no vacunarse con vacunas a virus vivos, en pacientes con Leucemia en remisión se debe esperar al menos 3 meses entre el final de la quimioterapia y la vacunación con vacuna a virus vivo.
-Azatioprina: Se puede observar si se asocian un incremento en el riesgo de infección, debido a una disminución en la respuesta inmune, lo que permitiría a la vacuna a producir infección.
-Los pacientes deben ser vacunados solo si es estrictamente necesario.
-Ciclosporina: Este fármaco altera el compromiso de los linfocitos T en la respuesta inmunitaria humoral y celular, incluyendo la producción de interleuquinas. La mayoría de las vacunas requiere de los linfocitos T para permitir una respuesta inmunológica adecuada, por lo que las vacunas deben ser evitadas en pacientes bajo tratamiento con ciclosporina. Si es posible la inmunización debe ser realizada dos o cuatro semanas antes de iniciar la terapia con ciclosporina.
-Corticoides: Como regla general, las vacunas no deben ser administradas en pacientes que se encuentra inmunosuprimidos como resultado de prolongados tratamiento con corticoides debido a la posibilidad de una inadecuada respuesta inmune a las mismas. Tratamientos a corto o mediano plazo (menos de 14 días), así como aplicaciones tópicas o intraarticulares no son consideradas contraindicaciones. Algo similar sucede en caso de terapia de reemplazo en donde los pacientes no son considerados inmunosuprimidos. Esperar un período de tiempo prudencial (al menos 3 meses) luego de finalizar el tratamiento corticoideo antes de considerar el uso de estas vacunas.
-Etanercept: La administración de esta vacuna no está recomendada en pacientes que reciben etanercept, porque este fármaco produce una respuesta celular inmunológica alterada.
-Infliximab: La vacunación no se recomienda en pacientes que reciben infliximax ya que la respuesta inmunológica disminuida, puede permitir a la vacuna producir infección.
-Inmunoglobulina: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina humana, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Inmunoglobulina anti-Citomegalovirus: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Inmunoglobulina anti-Hepatitis B: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Inmunoglobulina antirrábica: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Inmunoglobulina anti RHO (D): Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Inmunoglobulina antitetánica: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Inmunoglobulina anti-Varicela-Zoster: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Leflunomida: La vacunación no es aconsejable en pacientes que reciben leflunomida, debido a la inmunosupresión provocada por la misma. En casos en los que la vacunación no puede ser evitada, la terapia con leflunomida debe ser discontinuada durante un tiempo razonable.
-Micofenolato Mofetil: Se puede observar en caso de asociarse una inadecuada respuesta inmune a la vacuna, debido a un supresión del sistema inmune, esta asociación es no recomendable.
-Sirolimus: Su uso en forma conjunta no es recomendado, ya que el sirolimus produce una significativa disminución del sistema inmunológico con la aparición potencial de infecciones severas que incluso pueden poner en peligro la vida del paciente.
-Tacrolimus: Su uso en forma conjunta no es recomendado, ya que el tacrolimus produce una significativa disminución del sistema inmunológico con la aparición potencial de infecciones severas que incluso pueden poner en peligro la vida del paciente.
-Tuberculina: La vacunación con virus atenuados, pueden suprimir la reactividad al test de tuberculina, por lo tanto estos deben ser realizados previamente a la vacunación, si es posible cuatro o seis semanas previas.

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