Hidroclorotiazida / Losartan

Para qué sirve Hidroclorotiazida / Losartan , efectos secundarios y cómo tomar el medicamento.

Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..

HIDROCLOROTIAZIDA / LOSARTAN


CBMSS 2521


Indicaciones terapeuticas:

Hidroclorotiazida / losartán es la primera combinación de un antagonista de receptores de angiotensina II (tipo AT1) y un diurético.

Hipertensión: Esta preparación está indicada para tratar la hipertensión arterial en los pacientes que requieran tratamiento combinado.

Para la reducción del riesgo de morbilidad y mortalidad cardiovascular en pacientes con hipertensión e hipertrofia ventricular izquierda: según se midió en la incidencia combinada de muerte por causas cardiovasculares, accidente vascular cerebral e infarto del miocardio en pacientes con hipertensión e hipertrofia ventricular izquierda.

Contraindicaciones:

Hipersensibilidad a cualquier componente de la fórmula, pacientes con anuria, pacientes hipersensibles a otros medicamentos sulfonamídicos. No se administre durante el embarazo.

Precauciones generales:

No se recomienda administrar hidroclorotiazida / losartán a pacientes con deterioro hepático o renal intenso (depuración de creatinina ? 30 ml/min). Hidroclorotiazida / losartán están contraindicados en el embarazo. Debe utilizarse con precaución en pacientes con estenosis de arteria renal. Se excreta en orina y bilis; por tanto, pueden requerirse dosis reducidas en pacientes con insuficiencia renal y debe considerarse en pacientes con insuficiencia hepática. Los pacientes con depleción de volumen circulante (por ejemplo, aquellos que han recibido tratamiento diurético en dosis altas) pueden experimentar hipotensión. La disminución de dicho volumen debe corregirse antes de comenzar el tratamiento con hidroclorotiazida / losartán, o debe utilizarse una dosis inicial baja. Puesto que es posible que se presente hiperpotasemia, se deben supervisar las concentraciones séricas de potasio, especialmente en personas de edad avanzada y pacientes con insuficiencia renal; y, generalmente, debe evitarse el uso concomitante de diuréticos ahorradores de potasio.

Todos los diuréticos cambian el equilibrio de líquidos y electrolitos. Deben utilizarse con precaución en pacientes con alteraciones previas de líquidos y electrolitos o en quienes tienen riesgo de cambios en el equilibrio de éstos, como las personas de edad avanzada. Deben evitarse en pacientes con insuficiencia hepática grave, en la que se puede precipitar la encefalopatía. Los pacientes con cirrosis hepática también tienen más probabilidad de desarrollar hipopotasemia.

Puede ocurrir hiponatremia en pacientes con insuficiencia cardiaca grave que estén muy edematosos, particularmente con grandes dosis de tiazidas y de productos que restringen la sal. Todos los pacientes deben ser observados cuidadosamente para obtener datos de desequilibrio hidroelectrolítico, en especial si se presenta vómito o durante terapia parenteral de restitución de líquidos. Las tiazidas no se deben administrar a pacientes con enfermedad de Addison. Los diuréticos se deben indicar también con precaución en insuficiencia renal, puesto que es posible, que reduzcan más la función renal.

La mayoría de las tiazidas no son eficaces en pacientes con depuración de creatinina menor a 30 ml/minuto, No deben utilizarse en pacientes con debilidad renal grave o anuria. Las tiazidas pueden precipitar ataques de gota en pacientes susceptibles. Es posible que causen hiperglicemia y agraven o desenmascaren diabetes mellitus. Las concentraciones de glucosa en sangre se tienen que supervisar en los pacientes que toman antidiabéticos, puesto que los requisitos pueden cambiar. Las tiazidas también pueden disminuir la excreción urinaria de calcio dando por resultado, en ocasiones, hipercalcemia leve; no se deben administrar a pacientes con hipercalcemia preexistente. Hay una posibilidad de que las tiazidas pueden exacerbar o activar el lupus eritematoso sistémico en pacientes susceptibles.

La tiazidas cruzan la placenta y ha habido informes de ictericia, trombocitopenia y desequilibrios de electrolitos en neonatos después del uso por la madre. Las reducciones de volumen sanguíneo materno también podrían afectar la perfusión placentaria. El tratamiento con dosis grandes puede inhibir la lactancia.

Hipotensión y desequilibrio hidroelectrolítico: Como ocurre con todos los tratamientos antihipertensivos, algunos pacientes pueden presentar síntomas de hipotensión. Debe vigilarse la aparición de signos de desequilibrio hidroelectrolítico, como disminución del volumen circulante, hiponatremia, alcalosis hipoclorémica, hipomagnesemia o hipopotasemia, que pueden ocurrir si hay diarrea o vómito intercurrentes. En esos casos se deben efectuar mediciones periódicas de electrolitos séricos a intervalos adecuados.

La hipercalcemia intensa puede ser indicio de hiperparatiroidismo oculto. Se debe suspender la administración de tiazidas antes de realizar pruebas de función paratiroidea. El tratamiento con tiazidas se puede asociar con aumentos de las concentraciones de colesterol y triglicéridos y, en ciertos pacientes, quizá precipiten hiperuricemia y gota. Como el losartán disminuye el ácido úrico, su combinación con hidroclorotiazida atenúa la hiperuricemia inducida por el diurético.

En pacientes que están recibiendo tiazidas pudieran ocurrir reacciones de hipersensibilidad, con o sin antecedentes de alergia o asma bronquial (angioedema).

Otros medicamentos que afectan el sistema renina-angiotensina pueden aumentar urea y creatinina séricas en pacientes con estenosis bilateral de arterias renales o de la arteria de riñón único. Efectos similares se han reportado con losartán, que pueden revertirse después de discontinuar su administración.

No se han determinado la seguridad y eficacia en niños.

En estudios clínicos no hubo diferencias significativas en los perfiles de eficacia y seguridad de hidroclorotiazida / losartán entre los pacientes de edad avanzada (? 65 años) y otros más jóvenes (< 65 años).

Restricciones de uso durante el embarazo y la lact

Los fármacos que actúan directamente sobre el sistema renina-angiotensina (inhibidores de la ECA, inhibidores de receptores de angiotensina II) causan morbilidad y mortalidad fetal y neonatal durante el segundo y tercer trimestres del embarazo. Los inhibidores de ECA también aumentan el riesgo de malformaciones congénitas importantes cuando se administra en el primer trimestre del embarazo. Hidroclorotiazida / losartán deben descontinuarse en cuanto se detecta el embarazo, a menos que continuarlos se considere de supervivencia. Casi todas las mujeres pueden transferirse con éxito a la terapia alternativa para continuar el resto del embarazo. Se debe aconsejar a las mujeres con posibilidad de embarazo que deben informar a su médico cuanto antes.

El uso rutinario de tiazidas está contraindicado en mujeres embarazadas sanas con edema leve. Las tiazidas cruzan la placenta y aparecen en la sangre del cordón umbilical. No se recomienda el uso rutinario de diuréticos en embarazadas sanas, pues expone a la madre y al feto a un riesgo innecesario, que incluye ictericia fetal o neonatal, trombocitopenia y, posiblemente, otras reacciones adversas que han ocurrido en adultos. Los diuréticos no previenen el desarrollo de la toxemia del embarazo, y no hay pruebas satisfactorias de que sean útiles en el tratamiento de ésta. En las mujeres que recibían tiazidas a corto plazo, las concentraciones en líquido amniótico de creatinina y ácido úrico se encuentran elevadas. Estos riesgos y la posibilidad de que las tiazidas puedan producir otros efectos en el feto o recién nacido deben analizarse frente a los beneficios potenciales del tratamiento.

Algunos médicos recomiendan evitarse las tiazidas durante el primer trimestre del embarazo, si es posible. Debido al riesgo teórico fetal asociado con la reducción del volumen plasmático durante el inicio del tratamiento con diuréticos, en general, los diuréticos no deben iniciarse durante el embarazo.

El objetivo del tratamiento antihipertensivo en mujeres embarazadas con hipertensión arterial crónica es reducir al mínimo los riesgos a corto plazo de hipertensión materna, y evitar al mismo tiempo el tratamiento que pudiera poner en peligro el bienestar fetal. En general, no se considera necesario el tratamiento antihipertensivo en mujeres cuya hipertensión es leve a moderada (por ejemplo, presión arterial diastólica inferior a 100 mmHg); en la hipertensión crónica diagnosticada por primera vez durante el embarazo, en caso de considerarse necesario iniciar el tratamiento antihipertensivo es preferible la metildopa, porque la experiencia con el uso de este fármaco durante el embarazo es amplia. Los diuréticos tiazidicos no son recomendables para controlar la hipertensión grave inducida por el embarazo (preeclampsia).

Las tiazidas se distribuyen en la leche de mujeres que amamantan, aunque aparentemente en cantidades no significativas farmacológicamente. El potencial de reacciones idiosincrásicas o reacciones alérgicas en los lactantes debería considerarse, sin embargo, se recomienda que las mujeres que recibieron tiazidas no deben amamantar.

Reacciones secundarias y adversas:

En los estudios clínicos con hidroclorotiazida / losartán no se ha observado ninguna reacción adversa particular de esta combinación. Las reacciones adversas se refieren a las que se reportaron previamente con uno u otro componente por separado. La incidencia total de reacciones adversas con la combinación fue similar a la observada con un placebo. El porcentaje de casos en que se suspendió el tratamiento también fue semejante al del placebo.

Los efectos nocivos de losartán que se han reportado generalmente son leves y transitorios, e incluyen vértigo, dolor de cabeza e hipotensión ortostática en relación con la dosis.

La hipotensión puede presentarse particularmente en los pacientes con depleción del volumen (por ejemplo, que han recibido diuréticos en dosis altas). Puede presentarse: función renal deteriorada y, raramente, erupción, urticaria, prurito, angioedema y aumento en los valores de enzimas hepáticas. Se ha informado hiperpotasemia, mialgia y artralgia. Parece menos probable que losartán cause tos, en comparación con los inhibidores de la ECA. Otros efectos nocivos de los antagonistas del receptor de angiotensina II incluyen trastornos respiratorios, dolor de espalda, alteraciones gastrointestinales, fatiga y neutropenia. La rabdomiolisis es rara.

Hidroclorotiazida y otros diuréticos tiazidicos pueden causar varias alteraciones metabólicas, en especial a dosis altas. Provocan hiperglicemia y glucosuria en diabéticos y otros pacientes susceptibles. Propician hiperuricemia y precipitan ataques de gota en algunos pacientes. Los diuréticos tiazidicos pueden vincularse con desequilibrios electrolíticos, incluso alcalosis, hiponatremia, hipopotasemia e hipocloremia. La hipopotasemia intensifica el efecto de la digital en el músculo cardiaco y se tiene que suspender temporalmente su administración o la de sus glucósidos. Los pacientes con cirrosis hepática tienen riesgo particular de hipopotasemia. La hiponatremia puede ocurrir en pacientes con insuficiencia cardiaca grave, en situación de edema intenso, particularmente con dosis grandes de diurético junto con restricción de sal en la dieta. Se reduce la excreción urinaria del calcio; y también ha ocurrido hipomagnesemia y cambios adversos en lípidos plasmáticos, pero su significado clínico es confuso. Los indicadores de desequilibrio electrolítico incluyen: boca seca, sed, debilidad, letargo, somnolencia, dolor y calambres musculares, convulsiones, oliguria, hipotensión arterial y disturbios gastrointestinales. Otros efectos secundarios: anorexia, irritación gástrica, náusea, vómito, estreñimiento, diarrea, hepatitis, sialadenitis, dolor de cabeza, vértigo, reacciones de fotosensibilidad, hipotensión ortostática, parestesias, impotencia y visión amarilla.

Las reacciones de hipersensibilidad incluyen exantema cutáneo, eritroderma, fiebre, edema pulmonar, neumonitis, anafilaxia, edema angioneurótico, que incluye tumefacción de laringe y glotis, obstrucción de vía respiratoria y tumefacción de cara, labios, faringe y lengua en pacientes tratados con losartán, algunos de los cuales ya habían experimentado angioedema con otros medicamentos, incluso inhibidores de la ECA. Raramente se ha reportado vasculitis, incluso púrpura de Schonlein-Henoch y necrólisis epidérmica tóxica, ictericia colestásica, pancreatitis y discrasias sanguíneas, incluso trombocitopenia y, más raramente, granulocitopenia, leucopenia y anemia aplástica y hemolítica. Ha ocurrido ulceración intestinal después de ingerir tabletas que contenían tiazidas con una base entérica revestida de cloruro de potasio.

Interacciones medicamentosas y de otro genero:

Los efectos antihipertensivos de losartán se pueden potenciar por otros fármacos que disminuyen la presión arterial. Es posible un efecto hiperpotasémico aditivo con suplementos de potasio, diuréticos ahorradores de potasio u otros medicamentos capaces de producir hiperpotasemia; generalmente no se deben dar juntos losartán y diuréticos ahorradores de potasio. Losartán y algunos otros antagonistas de receptores de angiotensina II metabolizan las isoenzimas del citocromo P450 y las interacciones pueden darse con los fármacos que afectan estas enzimas.

Litio: Hay referencias sobre posible interacción entre litio y antagonistas de receptores de angiotensina II. Muchas de las interacciones de hidroclorotiazida y otros tiazidicos se deben a sus efectos sobre el balance de líquidos y electrolitos. La hiopopotasemia inducida por los diuréticos puede acentuar la toxicidad de los glucósidos de la digital y también aumentar el riesgo de arritmias con los fármacos que prolongan el intervalo QT, como astemizol, terfenadina, halofantrina, pimozide y sotalol. Las tiazidas son capaces de potenciar el efecto de los bloqueadores neuromusculares competitivos, como atracurio, probablemente por su efecto hipopotasémico. El efecto ahorrador de potasio del diurético se puede acentuar por corticosteroides, corticotropina, los agonistas ?2 como salbutamol, carbenoxolona, amfotericina B o reboxetina. Los diuréticos pueden acentuar el efecto de otros antihipertensivos, particularmente la hipotensión de la «primera dosis» que ocurre con los bloqueadores alfa o los inhibidores de la ECA. La hipotensión ortostática asociada a diuréticos se puede potenciar por alcohol, barbitúricos y opioides. Los efectos antihipertensores de los diuréticos pueden antagonizarse por los fármacos que provocan retención de líquidos como corticosteroides, antiinflamatorios no esteroides (AINES), ACTH o carbenoxolona; los diuréticos pueden incrementar la nefrotoxicidad de los AINES.

Se ha reportado que las tiazidas disminuyen la respuesta a las aminas presoras, como noradrenalina, pero la significancia clínica de este efecto es incierta. Generalmente, las tiazidas no se deben utilizar con litio, puesto que la asociación puede conducir a concentraciones tóxicas de litio en sangre. Se ha publicado que otros fármacos aumentan su toxicidad cuando se dan con tiazidas, incluso alopurinol y tetraciclinas. Las tiazidas pueden alterar los requerimientos para hipoglicemiantes en pacientes diabéticos.

Antibacterianos: Se ha informado de hiponatremia importante en pacientes que tomaban trimetoprim con coamilozida e hidroclorotiazida.

Antiepilépticos: Hay un informe de hiponatremia sintomática asociada al uso de hidroclorotiazida o furosemida y carbamazepina.

Unión a resinas ácido-biliares: Se sabe que con colestipol y colestiramina hay absorción reducida gastrointestinal de clorotiazida e hidroclorotiazida. En un estudio en sujetos sanos, colestiramina tuvo el mayor efecto en disminuir la absorción de hidroclorotiazida, 85%; comparado con una disminución de 43% con colestipol. Aún cuando colestiramina se administró cuatro horas después de que se podrían esperar reducciones de absorción de hidroclorotiazida al menos de 30 a 35%.

Sales del calcio: Se desarrollo síndrome leche-álcali, caracterizado por hipercalcemia, alcalosis metabólica e insuficiencia renal, en un paciente que tomaba hidroclorotiazida y carbonato de calcio. Los pacientes que toman tiazidas pueden estar en riesgo creciente de desarrollar el síndrome, debido a la reducción en su capacidad de excretar exceso de calcio. También puede ocurrir hipercalcemia en pacientes que toman tiazidas con fármacos que aumentan la concentración de calcio, como vitamina D.

Dopaminérgicos: Hay un informe de incremento de toxicidad de amantadina asociado a hidroclorotiazida y triamtereno.

Antiinflamatorios no esteroides (AINES), incluso inhibidores de COX-2: Causan retención de líquidos y, posiblemente, antagonizan los efectos diuréticos de las tiazidas.

Relajantes musculares no despolarizantes (por ejemplo, tubocurarina): puede aumentar la sensibilidad al relajante muscular.

Se ha reportado que la rifampicina y el fluconazol reducen los niveles del metabolito activo de losartán; no se han evaluado las implicaciones clínicas de esta interacción.

Diuréticos ahorradores de potasio (por ejemplo, espironolactona, triamtereno, amilorida), suplementos de potasio o sustitutos de sal que contienen potasio pueden incrementar el potasio sérico.

En algunos pacientes con función renal alterada que reciben tratamiento con AINES, inclusive inhibidores de COX-2, la administración conjunta con antagonistas de angiotensina II puede propiciar mayor deterioro de la función renal; estos efectos usualmente son reversibles.

Precauciones en relacion con efectos de carcinogen

La angiotensina II (A-ll) es el principal efector del sistema renina-angiotensina. La A-ll funciona uniendo sus receptores del tipo 1 (ATI) para causar vasoconstricción y retención de sodio y líquidos. El grupo de antagonistas del receptor AT1, llamados en conjunto “sartenes”, se ha propuesto durante los últimos años para el tratamiento de hipertensión e insuficiencia cardiaca. Por lo menos 15 casos reportados describen oligohidramnios, retraso del crecimiento fetal, hipoplasia pulmonar, retracciones de miembros e hipoplasia craneana en varias combinaciones relacionadas con el tratamiento con losartán, candesartán, valsarían o telmisartán durante el segundo o tercer trimestre del embarazo.

El mortinato, o muerte neonatal, es frecuente en estos informes, y los infantes que sobreviven pueden mostrar daño renal. Las anormalidades fetales, similares a aquellas producidas por el tratamiento materno con inhibidores de enzima convertidora de angiotensina ECA, durante el segundo y tercer trimestres del embarazo, probablemente se relacionan con la sensibilidad extrema del feto al efecto hipotensor de estos fármacos. Hay poca información disponible acerca del resultado de los embarazos en los que se trató a la madre con un antagonista del receptor ATI durante el primer trimestre, pero los estudios en animales no han demostrado efectos teratogénicos después de tratar a la madre con dosis altas de antagonistas del receptor AT1 durante la organogénesis.

Se concluye que la supresión farmacológica del sistema fetal de renina-angiotensina mediante la inhibición de ECA o del bloqueo del receptor ATI, parece interrumpir la perfusión vascular fetal y la función renal. Es recomendable que el tratamiento de la madre con antagonistas del receptor AT1 se evite durante el segundo y tercer trimestre del embarazo y que a las embarazadas que requieran antihipertensivos se les cambie a otra clase de fármaco que no interfieran con el embarazo.

En estudios con ratones albinos y ratas suizas la administración de hidroclorotiazida sincronizado con el embarazo (HCTZ, USP) durante el periodo de organogénesis no presentaron malformaciones externas, viscerales o esqueléticas; no se observó mortalidad materna en ratones. Sin embargo, las alteraciones clínicas incluso deshidratación, piloerección, letargo y pérdida de peso de un solo día, parecieron relacionarse con la dosis. No hubo efecto sobre aumento de peso o consumo materno de agua. No hubo pruebas definitivas de embriotoxícidad o de toxicidad fetal para los ratones. En ratas, no se tuvo efecto en la supervivencia materna, signos clínicas o consumo de agua. Los signos clínicos no se relacionaron con la dosis.

En resumen, la administración oral de HCTZ a ratones en dosis hasta de 3,000 mg/kg/día y a ratas en dosis hasta de 1,000 mg/kg/día durante la organogénesis no produjeron pruebas de de toxicidad en el de desarrollo en cualquier especie, a pesar de la toxicidad materna leve en ratas con 1,000 mg/kg/día.

Sin embargo, esos estudios revelaron signos dudosos de carcinogenicidad hepática en los ratones machos.

Losartán no fue carcinogénico cuando se administró a ratas durante 105 semanas y a ratones durante 92 semanas a las dosificaciones máximas toleradas. Estas dosificaciones produjeron exposiciones sistémicas al losarían y su metabolito farmacológicamente activo que fueron, respectivamente, 270 y 150 veces mayores en las ratas y 45 y 27 veces mayores en los ratones, que en los humanos tratados con 50 mg diarios de losartán.

Mutagenicidad:La combinación hidroclorotiazida / losartán fue negativa en los ensayos de mutagénesis microbiana de Ames y de mutagénesis en células pulmonares de hámster chino V-79. Además, no hubo ningún signo de genotoxicidad directa en los estudios in vitro de elución alcalina en hepatocitos de rata y de aberración cromosómica en células de ovario de hámster chino a concentraciones no citotóxicas.

La hidroclorotiazida no fue genotóxica in vitro en la prueba de mutagenicidad de Ames con cepas de Salmonella typhimurium TA 98, TA 100, TA 1535, TA 1537 y TA 1538 y en la prueba de aberraciones cromosómicas en células de ovario de hámster chino, ni in vitro en pruebas con cromosomas de células germinales de ratón, cromosomas de médula ósea de hámster chino y el gen de Drosophila de carácter letal recesivo ligado al sexo. Se obtuvieron resultados positivos sólo en el ensayo in vitro de intercambio de cromátides hermanas (clastogenicidad) en células de ovario de hámster chino y en el estudio con células de Iinfoma de ratón (mutagenicidad) usando concentraciones de hidroclorotiazida de 43 a 1 300 µg/ml, y en el estudio de no disyunción en Aspergillus nidulans a una concentración no especificada.

Losartan fue negativo en estudios de mutagénesis microbiana y de mutagénesis en células de mamífero V-79. Además, no mostró ningún indicio de genotoxicidad directa en estudios in vitro de evolución alcalina y aberración cromosómica a concentraciones aproximadamente 1,700 veces mayores que la concentración plasmática máxima producida en el hombre con dosificaciones terapéuticas recomendadas. Tampoco indujo aberraciones cromosómicas en células de médula ósea de ratones machos o hembras a dosis tóxicas por vía oral de hasta 1,500 mg/kg (4,500 mg/m2) (750 veces más que la dosis diaria máxima recomendada en humanos). El metabolito activo tampoco mostró ningún indicio de genotoxicidad en estudios de mutagénesis microbiana, de elución alcalina in vitro de,aberración cromosómica in vitro.

Reproducción:

Hidroclorotiazida / losartán: La administración de losartán potásico e hidroclorotiazida no tuvo ningún efecto sobre conducta reproductiva o fertilidad de ratas machos a dosificaciones de hasta 135 mg/kg/día de losartán en combinación con 33.75 mg/kg/día de hidroclorotiazida. Sin embargo, en ratas hembras la administración de 10 mg/kg/día de losartán y 2.5 mg/kg/día de hidroclorotiazida indujo disminución pequeña, pero estadísticamente significativa, de índices de fecundidad y fertilidad.

La hidroclorotiazida no tuvo ningún efecto adverso sobre la fertilidad de ratones y ratas de uno y otro sexo en estudios en los que se les administraron con la dieta dosis de hasta 100 y 4 mg/kg, respectivamente, antes de la concepción y durante la gestación.

El losartán no afectó la fertilidad ni la conducta reproductiva de ratas machos y hembras que recibieron dosificaciones orales de hasta 150 y 300 mg/kg/día, respectivamente. Estas dosificaciones producen exposiciones sistémicas al losartán y a su metabolito farmacológicamente activo aproximadamente 150/125 veces mayores en las ratas machos y 300/170 veces mayores en las ratas hembras que las obtenidas en el hombre con la dosis diaria recomendada.

Desarrollo:

Hidroclorotiazida / losartán: No hubo ningún indicio de teratogenicidad en las ratas y conejos tratados con esta combinación.

En las ratas se observó toxicidad fetal, manifestada por un ligero aumento de las costillas supernumerarias en la generación F1, cuando las hembras recibieron la combinación antes de la gestación y durante ella.

Como en los estudios con losartán solo, también hubo efectos adversos fetales y neonatales, incluyendo menor peso corporal y toxicidad renal, cuando se administró a las ratas embarazadas la combinación losartán potásico, e hidroclorotiazida durante la gestación avanzada o la lactancia, o en ambas.

Hidroclorotiazida: Los estudios de reproducción efectuados en conejos, ratones y ratas con dosificaciones de hasta 100 mg/kg/día (50 veces mayores que la máxima empleada en humanos) no revelaron ninguna anormalidad externa en los fetos causada por hidroclorotiazida.

En un estudio en ratas que tuvieron dos carnadas sucesivas, la administración de 4 a 5.6 mg/kg/día de hidroclorotiazida (aproximadamente dos a tres veces la dosificación máxima recomendada en humanos) no alteró la fertilidad ni provocó anormalidades en las crías.

Losartán: Se ha comprobado que losartán potásico tiene efectos adversos en fetos y crías de ratas, que incluyen menor peso corporal, mortalidad o toxicidad renal, o ambas. Además, se encontraron concentraciones significativas de losartán y de su metabolito activo en la leche de las ratas.

Basándose en los datos farmacocinéticos, esos resultados son atribuidos a la exposición al medicamento durante la gestación avanzada y la lactancia.

Dosis y via de administracion:

Oral.

En pacientes que no responden adecuadamente a la monoterapia con losartán potásico, o alternativamente con hidroclorotiazida, puede utilizarse tratamiento combinado. Cuando éste es necesario, la dosificación primero debe ajustarse; preferiblemente titulando la dosificación de cada fármaco por separado.

De manera alternativa, se indica que el tratamiento combinado se puede iniciar con la preparación disponible en pacientes en quienes la presión arterial no se controla adecuadamente con monoterapia con losartán o con 25 mg de hidroclorotiazida solamente, en los que el control se mantiene pero la hipopotasemia es problemática con esta dosificación de hidroclorotiazida o en aquellos con hipertensión grave en que la ventaja potencial de alcanzar el control de la presión arterial a corto plazo compensa el riesgo potencial de iniciar tratamiento de combinación fija disponible en el comercio. En tales pacientes, está indicado iniciar el esquema combinado con 50 mg de losartán potásico y 12.5 mg de hidroclorotiazida diariamente por vía oral.

Si la presión arterial no se controla después de tres semanas (o después de dos a cuatro semanas de tratamiento en pacientes con hipertensión grave, PAD en posición sedente ? 110 mmHg), la dosis se puede aumentar a 100 mg de losartán y 25 mg de hidroclorotiazida diarios por vía oral. No se recomienda aumento adicional al que se usa en la combinación fija. Esta no se recomienda para usarse en pacientes con depuración de creatinina de 30 ml/min o menos; aquellos con insuficiencia hepática, o con disminución del volumen intravascular.

Prevención de morbilidad y mortalidad cardiovascular:Cuando se utiliza losartán para reducir el peligro de choque en pacientes de riesgo elevado con hipertensión e hipertrofia ventricular izquierda, la dosis inicial generalmente es de 50 mg una vez al día. El tratamiento se debe ajustar con base en la modificación de la presión arterial.

El ajuste del esquema de tratamiento, cuando está indicado, debe incluir la adición de 12.5 mg de hidroclorotiazida por día o un aumento en la dosis de losartán a 100 mg diarios; si aun fuera necesario, la dosis debe incrementarse a 100 mg de losartán y 25 mg de hidroclorotiazida una vez al día.

Hidroclorotiazida / losartán se puede administrar con otros agentes antihipertensivos, y se puede tomar con o sin alimentos.

En general, el efecto antihipertensivo se logra en las tres semanas siguientes a la iniciación del tratamiento.

No es necesario hacer ningún ajuste inicial de la dosificación de hidroclorotiazida / losartán, 12.5 y -50 mg respectivamente, en los pacientes de edad avanzada. La combinación 25 y 100 mg no debe emplearse como tratamiento inicial en pacientes de edad avanzada.

Hidroclorotiazida / losartán 12.5 y 50 mg e hidroclorotiazida / losartán 25 y 100 mg son formulaciones viables en pacientes que pueden tratarse de manera concomitantemente con losartán e hidroclorotiazida.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACION O INGESTA ACCIDENTAL:

El tratamiento es sintomático y de sostén. Se debe suspender el tratamiento y observar estrechamente al paciente. Las medidas sugeridas incluyen inducir el vómito, si la ingestión es reciente, y mediante procedimientos establecidos: corregir deshidratación, desequilibrio electrolítico, coma hepático e hipotensión.

Los signos y síntomas más comunes de sobredosificación por hidroclorotiazida son los que se deben a pérdida de electrolitos (hipopotasemia, hipocloremia, hiponatremia) y a la deshidratación resultante de la diuresis excesiva. Si el paciente también ha recibido digitálicos, hipopotasemia puede acentuar las arritmias cardiacas. No se ha comprobado el grado en que la hemodiálisis extrae hidroclorotiazida.

Los datos relativos a la sobredosificación por losartán en humanos son limitados. Las manifestaciones más probables de dicha sobredosificación serían hipotensión y taquicardia; podría ocurrir bradicardia por estimulación parasimpática (vagal). Si ocurrieran síntomas de hipotensión se debe establecer tratamiento de sostén. Ni losartán ni su metabolito activo se pueden extraer por hemodiálisis.

Recomendaciones sobre almacenamiento:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco. Manténgase el envase bien cerrado.

Leyendas de proteccion:

Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo y lactancia. Protéjase de la luz. Este producto contiene los colorantes azul No. 2, amarillo No. 5 y amarillo No. 6, los cuales pueden producir reacciones alérgicas.

Presentaciones:

Laboratorio

Forma farmacéutica

Presentación

FARMACIAS DEL AHORRO

Comprimidos 12.5/50 mg/1

Caja con 15 comprimidos

MEDIMART

Tabletas 125/50 mg

Caja con 30 tabletas

TEVA

Comprimidos 25/100 mg

15 comprimidos

TEVA

Comprimidos 12.5/50 mg

30 comprimidos


Definiciones médicas / Glosario
  1. VITAMINA D, Se encuentra en la leche, la yema de los huevos y en diversos aceites de hígado, y se fabrica también en la piel expuesta a la luz solar.
  2. DIABETES MELLITUS, Significa , e indica el exceso de glucosa que existe en la orina de los diabéticos no controlados.
  3. EDEMA, Es la tumefacción de los tejidos debido a un aumento del líquido existente en ellos y suele aparecer tras una lesión.
  4. FARINGE, Es la región situada en la zona posterior de la nariz, lengua y laringe. La base del cráneo se encuentra sobre ella y la columna vertebral del cuello por detrás.
  5. ICTERICIA, Es la pigmentación amarilla del blanco de los ojos o de la piel, provocada por un exceso de bilirrubina en la sangre que acaba depositándose en los tejidos.
  6. LARINGE, Es la porción de las vías aéreas. Se encuentra situada entre la parte posterior de la boca y el extremo superior de la tráquea, y posee una firme armadura de cartílago que la mantiene rígida.
  7. SANGRE, El organismo contiene alrededor de 7 litros de sangre, compuesta en un 50% por plasma y en otro 50% por células.
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