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ACCIÓN FARMACOLÓGICA: La claritromicina se une a las subunidades ribosomales: 50S y 70S de los organismos
sensibles, inhibiendo la síntesis de proteínas dependientes del ARN.
Absorción: Se absorbe en el tracto gastrointestinal, es estable en el fluido gástrico, los alimentos
disminuyen la velocidad pero no la absorción, la biodisponibilidad es de 55% aproximadamente en
voluntarios sanos, en personas adultas la biodisponibilidad de la suspensión oral es similar a la de
tabletas.
Distribución: Se distribuye ampliamente en tejidos y líquidos corporales, con concentraciones elevadas en la
mucosa nasal, amígdalas y pulmones, la concentración en los tejidos es más elevada que en el suero, debido
a las concentraciones intracelulares elevadas; penetra con facilidad en los leucocitos y macrófagos.
Unión a proteínas: De 65 a 75%.
Biotransformación: Se metaboliza en el hígado por tres rutas principales: demetilación, hidroxilación e
hidrólisis a ocho metabolitos. Uno de ellos la 14-hidroxiclaritromicina, tiene actividad antibacteriana in
vitro comparable a la claritromicina y puede actuar sinérgicamente frente al Haemophilus influenzae. La
saturación del metabolismo implica la ruta de demetilación e hidroxilación, ello explica el aumento de la
vida media en el suero.
Eliminación: Aproximadamente el 20% y el 30% de la dosis de 250 mg y 500 mg tabletas al día respectivamente,
se excreta en la orina como fármaco inalterado.
Aproximadamente el 40% de una dosis de 250 mg de suspensión al día es excretada en la orina y el 10 y 15%
respectivamente como 14-hidroxiclaritromicina.
Aproximadamente el 4% de una dosis de 250 mg se excreta en las heces.
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