ALCOHOL y ANTIDIABETICOS ORALES (SULFONILUREAS)

Interacciones entre ALCOHOL y ANTIDIABETICOS ORALES (SULFONILUREAS), efectos secundarios.

Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en
ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..

EFECTO PREVISIBLE

Pueden producirse fluctuaciones impredictibles de los niveles plasmáticos de glucosa. El más peligroso de los efectos
que se pueden producir es una fuerte hipoglucemia. Adicionalmente, la ingestión de alcohol puede dar lugar a un
efecto antabús, especialmente con la clorpropamida.

IMPORTANCIA CLÍNICA

Se debe informar al paciente antes de que se inicie la terapia con clorpropamida, que la administración conjunta con
alcohol puede producir un efecto antabús. Como norma general, se recomienda suprimir el consumo de bebidas
alcohólicas durante la terapia antidiabética.

MECANISMO DE INTERACCIÓN

Se han citado diversos mecanismos: El alcohol presenta un efecto activador de la biosíntesis de insulina en las células
beta del páncreas. Se ha citado que pequeñas cantidades de alcohol, en pacientes no alcohólicos, pueden bloquear el
sistema enzimático hepático de biotransformación de las sulfonilureas, alargando así su vida media. Sin embargo, en
pacientes alcohólicos crónicos, el efecto sería al revés, actuando el alcohol como activador enzimático,
disminuyendo así, la vida media de la sulfonilurea, aunque ésta vuelve a la normalidad si hay abstinencia alcohólica
durante la terapia. Por otro lado, el alcohol, en pequeñas cantidades, parece inhibir la gluconeogénesis hepática,
aunque bebidas con alto contenido en carbohidratos, pueden elevar los niveles plasmáticos de glucosa. El efecto
antabús, que predomina en la clorpropamida parece ser debido a una respuesta anormal de los vasos sanguíneos
pequeños, inducida por la sulfonilurea, no estando relacionada esta respuesta con la acumulación de acetaldehido.

EVIDENCIAS CLÍNICAS

– Barnett (1981): La administración de clorpropamida en dosis terapéuticas, junto con bebidas alcohólicas, en 291
pacientes diabéticos, no insulino- dependientes, dió lugar en 191 de ellos (65 %), a una intensa rubefacción. –
Micossi (1981): La administración de 40 ml de Jerez a 108 pacientes diabéticos no insulino-dependientes, 12 horas
después de la administración de 250 mg de clorpropamida, produjo una intensa rubefacción en 36 de ellos (33 %). Este
efecto apareció especialmente en mujeres. – Carulli: En un estudio sobre 6 pacientes sanos, la ingestión de 1 g de
tolbutamida, realizada conjuntamente con una inyección intravenosa de alcohol (170-200 mg/kg, durante 6 horas),
motivó el incremento de la vida media de la tolbutamida en un 40%. – Schulz: En un estudio sobre 14 pacientes, que
estaban siendo tratados con clorpropamida (0,5-3 g, oral) o tolbutamida (0,5-3 g, oral) se observó una reacción
hipoglucémica, después del uso conjunto con alcohol. – Walsh: El uso conjunto de sulfonilureas con alcohol (35 ml de
alcohol al 100%) no produjo variación significativa de los niveles plasmáticos de glucosa. Sin embargo, en otros dos
pacientes tratados con insulina, se experimentó una fuerte hipoglucemia, después de la ingestión de las mismas
cantidades de alcohol. – Klink: Se han registrado efectos antabús como respuestas a dosis terapéuticas de
clorpropamida, cuando se han usado conjuntamente con cantidades pequeñas de alcohol. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS: 1
Barnett AH. BMJ 1981;282:522. 2 Micossi P. Diabetologia 1981;20:510. 3 Schulz E. Arch Klin Med 1968;214;135. 4 Klink
DD. Wis Med J 1969(marzo);134. 5 Fitzgerald MG. Diabetes 1962;11:40. 6 Carulli N. Eur J Clin Invest 1971;1:421. 7
Walsh CH. Diabetes 1974;23:440. 8 Wardle EN. BMJ 1971;3:309

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1 Sturner WP. JAMA 1973;22

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