Los riesgos de correr: un deporte peligroso

correrEn los últimos años se ha puesto de moda correr, sobre todo debido a que las personas han ganado conciencia sobre la importancia del ejercicio físico. Aunque también influye el hecho de que correr sea una actividad barata, que está al alcance de todos. Sin embargo, las lesiones y los problemas de salud causados por esta práctica están aumentando por lo que los médicos alertan sobre los riesgos que implica correr sin una preparación adecuada.

Y es que correr no es simplemente ponerse las zapatillas sino que es una actividad deportiva que demanda al menos un mínimo de calentamiento y de profundización en la técnica. De hecho, según un estudio realizado en el Instituto Cardiológico de Quebec, practicar deporte de forma esporádica y con gran intensidad puede dañar el corazón.

La investigación, que fue publicada en la Canadian Journal of Cardiology analizó a los deportistas novatos y descubrió que cuando no tenían una buena condición física, someterse a sesiones intensas de ejercicios y a un esfuerzo prolongado, podía dañar su corazón y terminar provocando un infarto. Estos corredores sufrían una disminución de la función ventricular, tanto derecha como izquierda, y en algunos incluso se redujo el flujo sanguíneo.

De hecho, se ha apreciado que durante los últimos tiempos ha aumentado la incidencia de personas con anomalías cardiacas después de correr durante mucho tiempo. No obstante, el corazón no es el único afectado. La deshidratación es otro de los problemas más comunes entre los corredores novatos, la cual provoca una pérdida de sodio, los músculos pierden la capacidad de coordinarse y, en el peor de los casos, se llega al paro cardiorespiratorio.

No obstante, los que más sufren son los músculos y las articulaciones. Por eso, los desgarros musculares, la rotura de menisco y la calcificación del talón están a la orden del día en las consultas de Ortopedia y Traumatología. Muchos de estos problemas están provocados por un entrenamiento inadecuado.

Sin embargo, correr es una actividad beneficiosa que no se debe abandonar. No obstante, debes ir a tu propio ritmo, sin esforzarte demasiado y siendo constante. No te apuntes a maratones si no estás preparado y no te lleves al límite durante los primeros días. Recuerda que no importa cuán despacio vayas, si nunca te detienes.

Imagen del artículo

Los riesgos de correr: un deporte peligroso
  Consejos, Ejercicio físico