Automasajes: aprendiendo a relajarnos

La vida cotidiana está llena de situaciones de estrés que pueden llevarnos a sentir tensiones y dolores musculares. Algunas personas acuden a masajistas para sobrellevar estos dolores, pero muchas veces la imposibilidad de tiempo o dinero nos impide acudir en busca de ellos. Aquí se aprecia lo bueno de aprender algunos puntos básicos para masajear nuestros propios músculos, ya sea de algunos o de todo el cuerpo.

El primer requisito será buscar un lugar tranquilo, sin ruidos molestos o interrupciones. Idealmente podremos hacerlo acostados, pero si no disponemos del lugar para hacerlo, bien podemos sentarnos.

Para masajear el cuerpo debemos realizar rotaciones suaves y lentas con nuestros dedos, sin hacer fuerza. Lo recomendable es comenzar en el sentido de las agujas del reloj y completar varios movimientos en esta dirección, Luego, invertir el sentido y completar otros tantos movimientos.

La elección de por donde comenzar no es arbitraria. Lo mejor es empezar por el lado izquierdo, ya que este es el polo magnético receptor del cuerpo, y por ello transmite en forma más eficiente los impulsos a los órganos a los que son enviados.

En algunas situaciones, las tensiones musculares son tan grandes que, aún con movimientos suaves, se producirá dolor en el cuerpo. En este caso el consejo es realizar inhalaciones profundas, y masajear la zona tensa en el momento en el cual exhalamos.

Estos masajes son una muy buena alternativa para tener un momento de relajación previo al descanso nocturno. Aunque por supuesto, hay un consejo aún más eficiente para evitar todas las tensiones musculares, y es el de vivir con calma y mantener una actitud mental relajada.

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