Halcion

Para qué sirve Halcion, efectos secundarios y cómo tomar el medicamento.

Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..

Prospecto y para qué sirve Halcion

Inductor del sueño

FÓRMULAS

:

HALCION

® 0.125 mg: Cada TABLETA contiene: Triazolam........................ 0.125 mg

HALCION

® 0.25 mg: Cada TABLETA contiene: Triazolam.......................... 0.25 mg

INDICACIONES

: HALCION (triazolam) es útil en el tratamiento de pacientes con insomnio transitorio y de corta duración.
Su empleo resulta también útil como terapia adyuvante de corta duración, en el manejo de de­ter­minados pacientes que padecen insomnio prolongado (véase Apéndice).

CONTRAINDICACIONES

: HALCION (triazo­lam) está contraindicado en pacientes con hiper­sensibilidad comprobada a las benzodiacepinas. HALCION (triazolam) no deberá ser empleado durante el embarazo ni en la lactancia.

PRECAUCIONES

: HALCION (triazolam) deberá ser utilizado con cuidado en pacientes que sufren alteración de la función hepática o insuficiencia pulmonar grave. No se ha establecido la seguridad y eficacia de este medicamento en personas menores de 18 años de edad.
Las benzodiacepinas producen un efecto potencia­lizador cuando se administran conjuntamente con alcohol u otros depresores del SNC.
Para aquellos pacientes que operan vehículos de motor u otro tipo de maquinaria peligrosa, se deberán dar las recomendaciones necesarias para extremar las precauciones al día siguiente de la administración del medicamento, hasta que se establezca que no hay presencia de somnolencia o mareo durante el día.
Las benzodiacepinas deben ser usadas con precaución en aquellos pacientes que sean propensos al abuso de drogas.
Aunque las benzodiacepinas no son depre­sogé­ni­cas, pueden ser asociadas con depresión mental, la cual pudiera o no ser causa de ideas suicidas o intento de suicidio. Esto sucede rara e imprede­ciblemente. Por tal motivo, la prescripción de HALCION (tria­zolam) debe realizarse con sus limitaciones en pacientes con signos y síntomas de depresión o tendencias suicidas.
En pacientes de edad avanzada y/o debilitados, se recomienda que el tratamiento con HALCION (triazolam) se inicie con 0.125 mg, con el fin de disminuir la posibilidad de desarrollo de sobre­sedación, mareo o deterioro de la coordinación.
En el resto de los adultos la dosis recomendada es de 0.25 mg.
Aunque la incidencia absoluta de los efectos adversos de HALCION (triazolam) es baja, puede haber correlación con la dosis. Las reacciones secundarias de las benzodiacepinas, las cuales son una extensión de sus acciones farmacológicas, como por ejemplo somnolencia, mareo, aturdimiento o amnesia, se relacionan claramente con la dosis. Sin embargo, no se ha establecido rela­ción entre la dosis y el riesgo de que se pre­-­sen­ten otras reacciones secundarias.
De acuerdo con la buena práctica médica, se recomienda que el tratamiento se inicie con la dosis efectiva más baja.
Deberán tomarse todas las precauciones necesarias al tratar pacientes con función hepática disminuida, insuficiencia pulmonar severa o apnea del sueño.
Deberá advertirse a los pacientes no tomar HALCION en circunstancias en las que no es posible lograr el sueño completo de una noche o despejar la droga del cuerpo antes que necesiten estar nuevamente en condiciones activas y funcionales; p. ej. un vuelo nocturno de menos de 7-8 horas, ya que episodios de amnesia se han reportado en dichas situaciones.
Las concentraciones plasmáticas de tria­zolam pueden duplicarse cuando se administra con­co­mitan­temente con cimetidina o eritromicina.
La coadministración con cimetidina resulta en una reducción de la depuración de triazolam, sin observarse cambios en su vida media de eliminación, en la mayoría de los sujetos. La vida media puede prolongarse en algunos pacientes, sin que se presente acumulación de triazolam, siempre y cuando se administre una vez al día.
Por otra parte, la coadministración con eritro­micina resulta en una reducción de la depuración de triazolam, con incremento de la vida media de eliminación. Es recomendable hacer una observación clínica más estrecha y considerar la reduc­ción de la dosis de triazolam en aquellos pacientes que lo estén tomando concomitantemente con ci­me­tidina, eritromicina o algún otro antibiótico ma­crólido.

REACCIONES SECUNDARIAS

: Como con otras benzodiacepinas y drogas activas a nivel del SNC, con HALCION (triazolam) se han reportado ocasionalmente tres grupos de síntomas idiosin­cráticos, los cuales pueden traslaparse entre sí: síntomas amnésicos (amnesia ante­ró­grada con conducta apropiada o inapropiada), estado de confusión (desorientación, desrea­li­zación, desperso­nalización y/o perturbación de la conciencia), y un estado de agitación (inquietud, irritabilidad y excitación). Frecuentemente otros factores pueden contribuir a estas reacciones, por ejemplo: la ingestión concomitante de alcohol u otros fármacos, deprivación del sueño, un estado prepatológico anormal, etcétera.
En los estudios de investigación controlados con placebo, en los cuales los pacientes recibieron triazolam en tabletas, la mayoría de los efectos indeseables del medicamento fue sedación (somnolencia, mareo, ataxia y/o incoordinación), considerada como una extensión de la actividad farmacológica del medicamento.
Dentro de los efectos encontrados con menos fre­-cuencia se incluyen: estado de confusión o deterioro de la memoria, depresión del SNC y alteraciones visuales.

DOSIS Y ADMINISTRACIÓN

: Es importante individualizar la dosificación de HALCION (triazolam), a fin de obtener el máximo efecto benéfico y evitar en lo posible reacciones secundarias significativas. La dosis recomendada para la mayoría de los adultos es de .25 mg antes de dormir. Una dosis de 0.125 mg puede ser suficiente para determinados pacientes.
En ancianos y/o pacientes debilitados, los rangos de dosis recomendados son de 0.125 a 0.25 mg.
En este grupo el tratamiento se iniciará con 0.125 mg. Como con todos los medicamentos, se usará la dosis más baja efectiva.

APÉNDICE

: Insomnio transitorio: Se presenta en personas normales quienes experimentan situaciones de estrés agudo por varios días (p. ej. viaje a lugares con horario diferente, hospitalización por cirugía electiva, etc.), lo cual puede afectar el sueño en forma adversa.
Insomnio de corta duración: Generalmente se asocia a situaciones de estrés (p. ej. pérdida personal grave), a menudo relacionada con el tra­-bajo y la vida familiar o a una enfermedad grave. Este tipo de insomnio puede durar hasta tres semanas.
Insomnio prolongado (mayor de tres semanas): Se relaciona con padecimientos psiquiátricos subyacentes,­ en un tercio a la mitad de los pacientes en esta categoría. Un segundo grupo consiste en personas cuyo insomnio está relacionado con la dependencia o abuso crónico de drogas o alcohol.­
Otras causas de insomnio prolongado incluyen condiciones médicas, apnea del sueño, movimiento periódico de pierna (mioclonus), trastornos del ciclo de 24 horas, como adelanto o retraso de la fase del sueño o insomnio psicofisiológico.
Terapia adyuvante de corta duración: Se refiere a un tratamiento corto (menos de un mes) con HALCION (triazolam), concomitantemente con tratamiento conductual u otros específicos.

PRESENTACIONES

: HALCION (triazolam), tabletas ranuradas: 0.125 mg, caja conteniendo 10 y 100 tabletas; 0.25 mg, caja conteniendo 10 y 100 tabletas, en blister.
Precauciones