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ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES ESPECIALES DE EMPLEO: GONAL-F® es una gonadotropina potente capaz de causar
reacciones adversas leves o graves, y sólo debe utilizarse por médicos que estén muy familiarizados con
los problemas de la infertilidad y su tratamiento.
El tratamiento con gonadotropinas requiere una cierta dedicación de tiempo por parte de los médicos y
profesionales sanitarios, además de disponer de las instalaciones de monitorización apropiadas. En
mujeres, el uso seguro y eficaz de GONAL-F® requiere monitorizar la respuesta ovárica mediante ecografías,
solas o preferentemente combinadas con la determinación de los niveles séricos de estradiol, de manera
regular. Puede existir un cierto grado de variabilidad en la respuesta a la administración de FSH entre
unas pacientes y otras, con una respuesta escasa a la FSH en algunas pacientes. Tanto en varones como en
mujeres, se debería utilizar la mínima dosis efectiva para lograr el objetivo del tratamiento.
La autoadministración de GONAL-F® sólo debe realizarse por pacientes adecuadamente motivados y entrenados para
ello, y que tengan acceso al consejo de un profesional. Durante el entrenamiento del paciente para la
autoadministración, debe prestarse especial atención a las instrucciones específicas para el uso del
inyector.
La primera inyección de GONAL-F® debe administrarse bajo supervisión médica directa.
Tratamiento en mujeres: Antes de iniciar el tratamiento, debe valorarse adecuadamente el tipo de infertilidad
de la pareja y la posible existencia de contraindicaciones para el embarazo. En particular, debe
descartarse la presencia de hipotiroidismo, insuficiencia suprarrenal, hiperprolactinemia y tumores
hipofisarios o hipotalámicos, instaurando el tratamiento específico apropiado.
Las pacientes sometidas a estimulación del desarrollo folicular, ya sea como tratamiento de la infertilidad
por anovulación o bien para practicar ART, pueden presentar aumento del tamaño de los ovarios o
hiperestimulación. La incidencia de estos eventos puede minimizarse aplicando las dosis y pautas de
administración de GONAL-F® recomendadas y monitorizando cuidadosamente el tratamiento. Para evaluar
correctamente los índices de desarrollo y maduración folicular, el médico debe tener experiencia en la
interpretación de las pruebas correspondientes.
En los ensayos clínicos, se ha demostrado un aumento de la sensibilidad ovárica a GONAL-F® cuando se
administra con lutropina alfa. Si se considera apropiado aumentar la dosis de FSH, preferentemente el
ajuste de dosis debería realizarse a intervalos de 7-14 días y con incrementos de 37,5-75 U.I.
No se ha efectuado una comparación directa de GONAL-F®/LH frente a la gonadotropina menopáusica humana (hMG).
La comparación con datos históricos sugiere que la tasa de ovulación obtenida con GONAL-F®/LH es similar a
la obtenida con hMG.
? Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO): El SHO es un cuadro clínico distinto del aumento de tamaño
ovárico no complicado. El SHO es un síndrome que puede manifestarse con grados crecientes de gravedad.
Incluye un aumento ovárico marcado, niveles elevados de esteroides sexuales y un aumento de la
permeabilidad vascular que puede dar lugar a un acúmulo de líquidos en la cavidad peritoneal, pleural y,
raramente, pericárdica.
En los casos de SHO grave puede observarse la siguiente sintomatología: Dolor abdominal, distensión abdominal,
aumento importante de los ovarios, aumento de peso, disnea, oliguria y síntomas gastrointestinales
incluyendo náuseas, vómitos y diarrea. La evaluación clínica puede revelar hipovolemia, hemoconcentración,
alteraciones del equilibrio electrolítico, ascitis, hemoperitoneo, derrames pleurales, hidrotórax, distrés
respiratorio agudo y fenómenos tromboembólicos.
La respuesta ovárica excesiva al tratamiento con gonadotropinas raramente da lugar a un SHO, a no ser que se
administre hCG para inducir la ovulación. Por tanto, en caso de hiperestimulación ovárica es prudente no
administrar hCG, advirtiendo a la paciente que no realice el coito o que utilice métodos anticonceptivos
de barrera durante al menos cuatro días. El SHO puede progresar rápidamente (en menos de 24 horas o en
varios días) hasta convertirse en un cuadro clínico grave, por lo que debe seguirse a las pacientes
durante al menos dos semanas tras la administración de hCG.
Para minimizar el riesgo de SHO o de embarazo múltiple se recomienda practicar ecografías, así como
determinaciones de estradiol. En caso de anovulación, el riesgo de SHO y de embarazo múltiple aumenta si
existe un nivel sérico de estradiol >900 pg/ml (3300 pmol/l) y más de tres folículos con un diámetro igual
o superior a 14 mm. En caso de ART, aumenta el riesgo de SHO con unos niveles séricos de estradiol >3000
pg/ml (11 000 pmol/l) y 20 folículos o más con un diámetro igual o superior a 12 mm. Si el nivel de
estradiol es >5500 pg/ml (20 200 pmol/l) y si existe un total de 40 folículos o más, puede ser necesario
abstenerse de administrar hCG.
La incidencia del síndrome de hiperestimulación ovárica y de embarazo múltiple puede minimizarse utilizando la
dosis y el esquema posológico de GONAL-F® recomendados y monitorizando cuidadosamente el tratamiento (ver
Posología y forma de administración y Reacciones adversas).
En las técnicas de reproducción asistida, la aspiración de todos los folículos, antes de la ovulación, puede
reducir la incidencia de hiperestimulación.
El SHO puede ser más grave y más prolongado si se produce embarazo. Muy a menudo el SHO se produce después de
interrumpir el tratamiento hormonal y alcanza su máxima intensidad al cabo de siete a diez días después
del tratamiento. Habitualmente, el SHO se resuelve espontáneamente al comenzar la menstruación.
Si se produce SHO grave, debe interrumpirse el tratamiento con gonadotropinas; si es que todavía continúa,
hospitalizar a la paciente e iniciar el tratamiento específico del SHO.
La incidencia de este síndrome es mayor en pacientes con enfermedad del ovario poliquístico.
? Embarazo múltiple: El embarazo múltiple, especialmente si el número de fetos es alto, conlleva un mayor
riesgo de complicaciones maternas y perinatales.
En pacientes sometidas a la inducción de la ovulación con GONAL-F®, la incidencia de embarazos múltiples es
más elevada que en el caso de concepción natural. La mayoría de embarazos múltiples son gemelares. Para
minimizar el riesgo de embarazo múltiple, se recomienda una monitorización cuidadosa de la respuesta
ovárica.
El riesgo de embarazos múltiples en pacientes sometidas a ART se relaciona principalmente con el número de
embriones implantados, con la calidad de los mismos y con la edad de la paciente.
Antes de empezar el tratamiento, se debe informar a las pacientes del riesgo potencial de partos múltiples.
? Fracaso del embarazo: La incidencia de fracaso del embarazo debido a aborto en pacientes sometidas a
estimulación del desarrollo folicular para inducir la ovulación o practicar ART es superior a la observada
en la población normal.
? Embarazo ectópico: Las mujeres con historia de enfermedad tubárica presentan riesgo de embarazo ectópico,
tanto si el embarazo es por concepción espontánea como si se logra mediante tratamientos de fertilidad. Se
ha descrito que la prevalencia del embarazo ectópico tras practicar FIV es del 2% – 5%, por comparación
con un 1% – 1,5% en la población general.
? Neoplasias del aparato reproductor: Se han descrito neoplasias de ovario y de otros órganos del aparato
reproductor, tanto benignas como malignas, en mujeres sometidas a múltiples tratamientos para la
infertilidad. Todavía no está establecido si el tratamiento con gonadotropinas aumenta o no el riesgo
habitual de estos tumores en mujeres infértiles.
? Malformaciones congénitas: La prevalencia de malformaciones congénitas tras ART puede ser ligeramente
superior a la observada tras la concepción natural. Esto se considera debido a diferencias en las
características de los progenitores (p. ej., la edad de la madre o las características del semen) y a los
embarazos múltiples.
? Fenómenos tromboembólicos: En mujeres con factores de riesgo generalmente reconocidos para presentar
problemas tromboembólicos, tales como historia familiar o personal, el tratamiento con gonadotropinas
puede aumentar más dicho riesgo. En estas mujeres, los beneficios de la administración de gonadotropinas
deben sopesarse frente a los riesgos. No obstante, hay que tener en cuenta que el embarazo por sí mismo
también comporta un aumento del riesgo de fenómenos tromboembólicos.
Tratamiento en varones: Unos niveles elevados de FSH endógena indican fallo testicular primario. Dichos
pacientes no responden al tratamiento con GONAL-F®/hCG.
Se recomienda practicar espermiogramas 4 a 6 meses después de iniciar el tratamiento, como parte de la
evaluación de la respuesta al mismo.
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