varicela

varicela

Varicela, enfermedad viral extremadamente contagiosa producida por el herpesvirus varicela-zóster. Propia de la infancia, sus síntomas son fiebre precoz, erupción de pápulas y vesículas, y alteraciones constitucionales leves. La fiebre suele aparecer 24 horas antes que la erupción. Ésta se produce en brotes centrífugos repetidos de pápulas rojas dispersas (empiezan por la cara y cuero cabelludo y se diseminan de forma progresiva por todo el cuerpo), que maduran después a vesículas umbilicadas. Al mismo tiempo que un brote finaliza, se está iniciando otro. Las lesiones cutáneas son muy pruriginosas; si se rascan, se sobreinfectan y dejan cicatrices en la piel. En algunos países se recomienda someter al enfermo a una cuarentena de 7 días tras la erupción.

La varicela no presenta gravedad en los niños sanos, pero puede ser mortal en inmunodeprimidos como los enfermos de leucemia o los sometidos a tratamiento con corticoides o quimioterapia. La enfermedad afecta a casi todos los niños y una vez pasada, se es inmune a ella, con lo que la mayoría de los adultos son inmunes; si no lo son, la enfermedad puede llegar a ser grave.

El herpes zóster también está causado por el virus varicela-zóster. Cuando éste no es destruido totalmente por el sistema inmune en el curso de una varicela, queda acantonado en algunos ganglios nerviosos. Ante situaciones de inmunodepresión el virus se reactiva y produce el herpes zóster, que se caracteriza por una erupción local de vesículas muy dolorosa. El paciente con herpes zóster puede transmitir el virus y por tanto iniciar una epidemia de varicela.