granuloma

granuloma

Granuloma, abultamiento macroscópico (tumoración) o microscópico de tejido de granulación.

Las lesiones tisulares extensas (infarto visceral, absceso, herida con pérdida de sustancia) se reparan mediante cicatrización secundaria o por segunda intención, pues la cicatrización primaria (por proliferación directa de las células lesionadas) no es posible al haberse perdido el “esqueleto de tejido conectivo” (estroma). En una primera fase (1ª y 2ª semana) la intensa reacción inflamatoria ha de eliminar el agente lesivo (microorganismo, cuerpo extraño), el exudado inicial (coágulos y fibrina) y los restos tisulares necróticos mediante proteolisis, fagocitosis y drenaje. En una segunda fase penetra el tejido de granulación (tejido conectivo muy vascularizado en forma de mamelones con células jóvenes, indiferenciadas, que se reproducen rápidamente y depositan sustancia fundamental —colágeno, elastina—) desde los bordes del defecto, rellenándolo de tejido fibroso laxo, cicatricial. En una tercera fase, muy prolongada, madura el tejido cicatricial, haciéndose más denso.

La formación de granulomas, a veces con una histología específica, es característica de algunas enfermedades: tiroiditis autoinmune (véase Tiroides), sarcoidosis, enfermedad de Crohn, donovanosis (granuloma inguinal, véase Enfermedades de transmisión sexual), enfermedad granulomatosa crónica (defecto metabólico de neutrófilos y monocitos), vasculitis de Churg-Strauss, granuloma maligno, granulomatosis de Wegener (vasculitis y glomerulonefritis, véase Nefritis), o granulomatosis de células de Langerhans (granuloma eosinófilo, síndrome de Hand-Schüller-Christian, enfermedad de Letterer-Siwe).