Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..
|
Precauciones y advertencias especiales |
| “PRECAUCIONES: Miopatía/Rabdomiólisis: La lovastatina, como otros inhibidores de la reductasa de la HMG-CoA, ocasionalmente causa miopatía, la cual se manifiesta como dolor muscular, hiperestesia o debilidad asociados con aumento de la cinasa de la creatina (más de diez veces el límite superior normal [LSN]). La miopatía algunas veces se presenta como rabdomiólisis con o sin insuficiencia renal aguda secundaria a mioglobinuria, y rara vez han ocurrido fallecimientos. El riesgo de miopatía puede incrementar con niveles elevados de actividad inhibitoria de la reductasa de la HMG-CoA en plasma. El riesgo de miopatía/rabdomiólisis se incrementa por administrar al mismo tiempo lovastatina con: ? Potentes inhibidores de la CIP3A4: Ciclosporina, itraconazol, ketoconazol, eritromicina, claritromicina, inhibidores de la proteasa del HIV o nefazodona; particularmente con dosis altas de lovastatina (ver Interacciones con otros medicamentos o alimentos, Interacciones con el CIP3A4). ? Reductores de lípidos que pueden causar miopatía cuando se administran solos: Gemfibrozil, otros fibratos, o niacina a dosis reductoras de colesterol (³ 1 g/día); particularmente con dosis altas de lovastatina (ver Interacciones con otros medicamentos o alimentos, Interacciones con reductores de lípidos que pueden causar miopatía cuando se administran solos). ? Otros medicamentos: El riesgo de miopatía/rabdomiólisis se incrementa cuando la amiodarona o verapamilo, pero no otros bloqueadores de los canales del calcio diferentes a verapamil, se administran al mismo tiempo que dosis altas de miembros de clases terapéuticas estrechamente relacionadas con inhibidores de la HMG-CoA reductasa (ver Interacciones con otros medicamentos o alimentos). El riesgo de miopatía/rabdomiólisis se relaciona con la dosis. En un estudio (EXCEL) en el que los pacientes fueron cuidadosamente vigilados y algunos medicamentos fueron excluidos, sólo hubo un caso de miopatía en 4,933 pacientes distribuidos al azar a lovastatina 20 a 40 mg diarios por 48 semanas, y 4 casos en 1,649 pacientes distribuidos al azar al grupo de 80 mg. En consecuencia: ? La administración concomitante de lovastatina con itraconazol, ketoconazol, eritromicina, claritromicina, inhibidores de la proteasa del HIV o nefazodona debe evitarse. Si no se puede evitar el tratamiento con itraconazol, ketoconazol, eritromicina o claritromicina, se debe suspender la administración de lovastatina durante el tiempo que dure ese tratamiento. El uso concomitante de dosis de otros medicamentos considerados como potentes inhibidores de la CYP3A4 debe evitarse a menos que el beneficio clínico del tratamiento combinado justifique el riesgo. ? En pacientes que reciben tratamiento concomitante con ciclosporina, gemfibrozil, otros fibratos o niacina a dosis reductoras de colesterol (³ 1 g/día) la dosis de lovastatina no debe exceder a 20 mg diarios. Debe evitarse la combinación de lovastatina con fibratos o niacina, a menos que el beneficio de modificar los lípidos justifique el aumento del riesgo al combinar esos medicamentos. Añadir esos medicamentos al tratamiento con lovastatina, regularmente no procura reducciones adicionales en el C-LDL, pero sí contribuye a mayores reducciones de los TG y a aumentos mayores del C-HDL. En estudios pequeños, de corta duración y vigilados cuidadosamente, la combinación de fibratos o niacina con dosis bajas de lovastatina no ha producido miopatía. ? En pacientes que reciben tratamiento concomitante con amiodarona o verapamil la dosis de lovastatina no debe exceder a 40 mg diarios. Debe evitarse la combinación de dosis mayores de 40 mg de lovastatina con amiodarona o verapamil, a menos que el beneficio clínico justifique aumentar el riesgo de miopatía. ? Todos los pacientes que inician tratamiento con lovastatina, o a quienes se les aumenta la dosis, deben ser advertidos sobre el riesgo de miopatía e indicarles que informen enseguida si sienten dolor, hiperestesia o debilidad muscular inexplicable. El tratamiento con lovastatina debe suspenderse si se diagnostica o sospecha miopatía. La presencia de esos síntomas y/o aumentos de los niveles de creatincinasa mayores de 10 el LSN indican miopatía. En la mayoría de los casos, cuando los pacientes suspendieron enseguida el tratamiento, se resolvieron los síntomas musculares y los niveles de creatincinasa disminuyeron. Puede considerarse determinar periódicamente los niveles de creatincinasa en pacientes que inician o a quienes se les aumenta la dosis de lovastatina, aunque ello no asegura que se prevenga el desarrollo de miopatía. ? Muchos de los pacientes que han desarrollado rabdomiólisis con el tratamiento con lovastatina han tenido historial médico complicado, incluyendo insuficiencia renal usualmente secundaria a diabetes mellitus de larga evolución. Tales pacientes requieren una vigilancia estrecha. El tratamiento con lovastatina debe suspenderse temporalmente pocos días antes de una cirugía mayor electiva y cuando cualquier cirugía o condición médica mayor acontezca. Efectos hepaticos: En los ensayos clínicos iniciales, unos cuantos pacientes presentaron aumentos marcados de las transaminasas (hasta más del triple del límite superior de los valores normales) tres a doce meses después de iniciar el tratamiento con MEVACOR*, pero sin ictericia ni ningún otro síntoma o signo. No hubo ningún indicio de hipersensibilidad. Una biopsia de hígado realizada en uno de esos casos mostró hepatitis focal leve. Algunos de esos pacientes tenían pruebas de funcionamiento hepático anormales antes del tratamiento con lovastatina y/o consumían cantidades considerables de alcohol. En los casos en que se interrumpió o suspendió la administración del medicamento al aumentar las transaminasas, incluyendo aquel en que se hizo biopsia de hígado, las concentraciones de las transaminasas disminuyeron lentamente hasta sus valores anteriores al tratamiento. En el estudio EXCEL de 48 semanas en 8,245 pacientes, la frecuencia de los aumentos marcados de las transaminasas (a más del triple del límite superior de los valores normales) en pruebas sucesivas fue de 0.1% con el placebo, y de 0,1% con 20 mg diarios de lovastatina, 0,9% con 40 mg diarios, y 1,5% con 80 mg diarios. Se recomienda medir las transaminasas antes de iniciar el tratamiento y periódicamente durante éste, en particular en los pacientes que tienen pruebas de funcionamiento hepático anormales y/o consumen mucho alcohol y en pacientes en quienes la dosis se aumenta a 40 mg/día o más. Si las concentraciones de las transaminasas séricas aumentan hasta más del triple del límite superior de sus valores normales, se debe comparar el riesgo potencial de continuar la administración de MEVACOR* con los beneficios que se espera obtener. Se debe repetir la medición de las transaminasas poco tiempo después, y si no han disminuido se debe suspender la administración del medicamento. Como ha sucedido con otros agentes reductores de los lípidos, durante el tratamiento con MEVACOR* se han observado aumentos moderados (a menos del triple del límite superior de los valores normales) de las transaminasas séricas (ver Efectos colaterales). Esos aumentos aparecieron poco después de iniciar el tratamiento con MEVACOR*, generalmente fueron pasajeros, no se acompañaron de ningún síntoma y no hicieron necesario interrumpir el tratamiento. MEVACOR* debe ser empleado con precaución en pacientes con antecedentes de enfermedad hepática. La enfermedad hepática activa es una contraindicación para su uso (ver Contraindicaciones). Evaluaciones oftalmológicas: En ausencia de cualquier tratamiento farmacológico, es de esperarse que la frecuencia de opacidades del cristalino aumente con la edad, como resultado del envejecimiento. Los datos actuales a largo plazo de los estudios clínicos no indican ningún efecto adverso de la lovastatina sobre el cristalino humano. Embarazo: MEVACOR* está contraindicado durante el embarazo. No se ha establecido la seguridad en mujeres embarazadas, ni se han realizado estudios clínicos controlados con lovastatina en mujeres embarazadas. Se han recibido reportes excepcionales de anormalidades congénitas tras la exposición intrauterina a inhibidores de la HMG-CoA reductasa. Sin embargo, en un análisis prospectivo de aproximadamente 200 embarazos de mujeres que recibieron MEVACOR* u otro inhibidor de la HMG-CoA reductasa relacionado durante el primer trimestre del embarazo, la incidencia de anormalidades congénitas fue comparable a lo observado en la población en general. Este número de embarazos fue estadísticamente suficiente para arrojar una incidencia de anormalidades congénitas más de 2,5 veces respecto a la incidencia general. Aunque no hay evidencia de que la incidencia de anormalidades congénitas en hijos de pacientes que tomaron MEVACOR* u otro inhibidor de la HMG-CoA reductasa relacionado difiera de la observada en la población general, el tratamiento con MEVACOR* puede reducir los niveles fetales de mevalonato que son precursores de la biosíntesis de colesterol. La aterosclerosis es un proceso crónico y, la suspensión de la administración de medicamentos reductores de los lípidos durante el embarazo debe tener poco efecto sobre los riesgos a largo plazo asociados con la hipercolesterolemia primaria. Por estas razones, MEVACOR* no debe ser administrado a mujeres que estén embarazadas, que intenten embarazarse o que se sospeche que lo estén. Se debe suspender el tratamiento con MEVACOR* durante el embarazo o hasta que se determine que la mujer no está embarazada. (Ver Contraindicaciones) Madres en periodo de lactancia: No se sabe si MEVACOR* se excreta en la leche humana. Debido a que muchos medicamentos son excretados en la leche humana y al potencial de efectos colaterales serios, las mujeres que están tomando MEVACOR* no deberían dar de lactar a sus infantes (ver Contraindicaciones). Uso pediátrico: La seguridad y efectividad en niños no han sido establecidas. Personas de edad avanzada: En un estudio controlado en pacientes de edad avanzada mayores de 60 años, la eficacia pareció ser similar a aquella vista en la población general, y no hubo un aumento aparente en la frecuencia de hallazgos adversos clínicos o de laboratorio. Hipercolesterolemia familiar homocigota: MEVACOR* fue menos efectivo en pacientes con la rara enfermedad hipercolesterolemia familiar homocigota, debido posiblemente a que estos pacientes no tienen receptores funcionales para el colesterol LDL. MEVACOR* parece aumentar, más probablemente, las transaminasas del suero (ver Reacciones adversas) en estos pacientes homocigotos. Hipertrigliceridemia: MEVACOR* tiene solamente un efecto reductor moderado sobre los triglicéridos y no está indicado cuando la hipertrigliceridemia es la anormalidad principal. (ej. hiperlipidemias tipo I, IV y V).” |
Efectos adversos |
| “REACCIONES ADVERSAS: MEVACOR* es generalmente bien tolerado; la mayor parte de los efectos colaterales han sido leves y transitorios en su naturaleza. En estudios clínicos controlados, los efectos colaterales (considerados como posiblemente, probablemente o definitivamente relacionados al medicamento) que ocurrieron con una frecuencia mayor del 1% fueron: flatulencia, diarrea, constipación, náuseas, dispepsia, mareos, visión borrosa, cefalea, calambres musculares, mialgia y dolor abdominal. Los pacientes que recibieron un agente activo de control tuvieron incidencias similares o mayores de efectos colaterales gastrointestinales. Otros efectos colaterales que ocurrieron en 0,5 a 1,0 % de los pacientes fueron: fatiga, prurito, boca seca, insomnio, alteraciones del sueño y disgeusia. Miopatía y rabdomiólisis han sido reportadas infrecuentemente. En la evaluación clínica expandida de 48 semanas de lovastatina (estudio EXCEL) comparando lovastatina con placebo, las experiencias adversas reportadas fueron similares a aquellas en los estudios iniciales y la incidencia sobre el medicamento y el placebo no fueron estadísticamente diferentes. Se han reportado los siguientes efectos colaterales adicionales desde la introducción del medicamento al mercado: hepatitis, ictericia colestática, vómitos, anorexia, parestesias, neuropatía periférica, alteraciones psiquiátricas incluyendo ansiedad, alopecia, necrólisis epidérmica tóxica y eritema multiforme, incluyendo Síndrome de Stevens-Johnson. En forma infrecuente se ha reportado un síndrome aparente de hipersensibilidad, él se ha presentado de alguna de las siguientes formas: anafilaxis, angioedema, síndrome lúpico, polimialgia reumática, vasculitis, trombocitopenia, leucopenia, eosinofilia, anemia hemolítica, ANAs positivos, aumento de la VES, artritis, artralgia, urticaria, astenia, fotosensibilidad, fiebre, bochornos, escalofríos, disnea y malestar general. Hallazgos en pruebas de laboratorio: Infrecuentemente se ha reportado elevaciones marcadas y persistentes de las transaminasas séricas (ver Precauciones). Se han reportado otras anormalidades en las pruebas de función hepática, incluyendo elevación de fosfatasa alcalina y bilirrubinas. Se han reportado aumentos en los niveles de la CK (atribuibles a la fracción no cardíaca de la CK). Éstas usualmente han sido leves y transitorias y en forma infrecuente se han reportado elevaciones marcadas. (Ver Precauciones, Miopatía y rabdomiólisis).” |
Incompatibilidades |
| INCOMPATIBILIDADES: No reportadas. |
Almacenamiento |
| Almacenamiento: Protéjalo de la luz y almacene en un contenedor bien cerrado y resistente a la luz. Almacene a menos de 30 °C (86 °F). |
Duflegrip, medicamento mucolítico antigripal indicado para el tratamiento de los síntomas de..Leer más
Para qué sirve Paramox , sus efectos adversos, secundarios y cómo tomar el m..Leer más
Para qué sirve Nor-crezinc , sus efectos adversos, secundarios y cómo tomar el m..Leer más
Miopropan, medicamento antiespasmódico y ansiolítico indicado para el tratamiento de patologías d..Leer más
Las contraindicaciones del jengibre son varias a pesar de que los efectos del jengibre para…
Un nuevo estudio sobre futbolistas sugiere que la presencia de mareos después de un golpe…
Esta web usa cookies