Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..
ZIDOVIR
APOTEX (PROTEIN, S.A. de C.V.)
Zidovudina …………… 100 mg
Excipiente, cbp ……… 1 cápsula
Se ha observado evidencia de eficacia en pacientes con recuentos de células T4 (T. colaboradores) menores a 500/mm3.
ZIDOVIR también está indicado para el tratamiento de pacientes con enfermedad avanzada por VIH, así como aquellos con síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o complejo relacionado con el SIDA (ARC). La valoración riesgo-beneficio basada en la información actualmente disponible generalmente sustenta la necesidad de tratamiento antes de alcanzar los estadios finales de la enfermedad.
Farmacocinética:La zidovudina es bien absorbida por el intestino en todos los niveles de dosis estudiados, la biodisponibilidad es de 60 a 70%. Las concentraciones plasmáticas medias en estado estable, máximas (Ossmáx) y mínimas (Ossmín) después de la administración oral de zidovudina (en solución) a dosis de 5 mg/kg de peso corporal cada 4 horas fueron de 7.1 y 0.4 micromolas (mcM) (1.9 y 0.1 mg/ml), respectivamente. La información disponible es limitada pero sugiere que los niveles Ossmáx y Ossmín después de una dosis de 200 mg cada 4 horas son aproximadamente de 3.5
En estudios con zidovudina aplicada por vía intravenosa, la vida media plasmática es de aproximadamente 1.1 horas.
La depuración renal de zidovudina supera por mucho la depuración de creatinina lo cual indica que existe secreción tubular.
El 5-glucurónido de la zidovudina es el principal metabolito plasmático y urinario el cual representa aproximadamente de 50 a 60% de la dosis administrada eliminada por excreción renal; no se han observado otros metabolitos.
Existen datos limitados sobre la farmacocinética de zidovudina en niños y en pacientes con alteración renal o daño hepático (ver Dosis y vía de administración). No existen datos sobre la farmacocinética de zidovudina en el anciano. Los niveles de zidovudina en el líquido cefalorraquídeo corresponden aproximadamente al 50% de los niveles plasmáticos correspondientes después de una administración crónica. La limitada información disponible indica que zidovudina atraviesa la placenta y aparece en el líquido amniótico y la sangre fetal. También se ha detectado zidovudina en el semen.
La unión de las proteínas plasmáticas es relativamente baja (de 36 a 38%) y no son de esperarse interacciones farmacológicas que involucren algún desplazamiento de los sitios de unión.
ZIDOVIR no debe administrarse a pacientes con recuentos anormalmente bajos de neutrófilos (menos de 0.75 × 10-9/ml) o niveles anormalmente bajos de hemoglobina (menos de 7.5 g/dl).
Embarazo: No se sabe si la zidovudina puede afectar la fecundidad humana, o si pudiera causar daño si se administra durante el embarazo. El uso de la zidovudina durante el embarazo debe ser considerado si está perfectamente indicado, o cuando los beneficios potenciales del tratamiento a la madre sobrepasan cualquier posible riesgo al feto en desarrollo.
Lactancia:Existe información limitada que indica que la zidovudina se excreta en la leche animal (Ruprecht y col., 1988). No se sabe si la zidovudina es excretada en la leche humana.
En vista de que el medicamento puede pasar a la leche materna y podría causar toxicidad seria a los recién nacidos lactantes amamantados, se recomienda que las madres que estén tomando ZIDOVIR no amamanten a sus bebés.
Otras reacciones adversas referidas en estudios clínicos controlados con placebo incluyen: Náuseas, vómito, anorexia, dolor abdominal, cefalea, erupción cutánea, fiebre, mialgia, parestesias, insomnio, malestar, astenia y dispepsia. Además de las náuseas significativamente más común en todos los estudios con ZIDOVIR, otros efectos adversos reportados no fueron consistentemente más comunes comparativamente al placebo. Los pacientes con enfermedad avanzada por VIH reportaron más comúnmente cefalea severa, mialgia, insomnio, sin embargo el vómito, anorexia, malestar y astenia fueron más comunes en pacientes con enfermedad temprana por VIH.
Otros efectos adversos registrados incluyeron somnolencia, diarrea, mareo, sudoración, disnea, flatulencia, alteración del gusto, dolor en el pecho, pérdida de agudeza mental, polaquiuria, depresión, dolor generalizado, escalofríos, tos, urticaria, prurito y síndrome seudogripal.
La incidencia de estas y otras reacciones menos comunes fue similar en ambos grupos de estudio.
Los siguientes sucesos han sido reportados en pacientes tratados con ZIDOVIR. También pueden ocurrir como parte del proceso subyacente de enfermedad. La relación entre estas reacciones y el uso de ZIDOVIR es, por lo tanto, difícil de evaluar particularmente en situaciones complicadas que caracterizan a la infección avanzada por VIH.
Las interacciones enunciadas a continuación no deben considerarse absolutas sino representativas de los medicamentos con los que se debe tener especial cuidado.
Se ha reportado que los niveles de fenitoína en sangre son bajos en algunos pacientes que reciben zidovudina, aunque en un paciente se observó un nivel elevado. Estas observaciones sugieren que los niveles plasmáticos de fenitoína deben monitorizarse cuidadosamente en pacientes a los que se administra ambos medicamentos.
El empleo concomitante de paracetamol durante el tratamiento con ZIDOVIR aumenta la incidencia de neutropenia especialmente después de tratamiento crónico, presumiblemente por reducción del metabolismo de la zidovudina. Otros medicamentos (como el ácido acetilsalicílico, codeína, morfina, indometacina, ketoprofen, naproxén, oxacepam, loracepam, cimetidina, clofibrato, dapsona e isoprinosine) también pueden alterar el metabolismo de zidovudina inhibiendo competitivamente la glucuronidación o directamente el metabolismo microsomal hepático.
Deben evaluarse cuidadosamente las posibilidades de interacción medicamentosa antes del empleo de estos medicamentos fundamentalmente durante el tratamiento crónico en combinación con ZIDOVIR.
El empleo concomitante con medicamentos potencialmente nefrotóxicos o mielosupresores (como, pentamidina sistémica, dapsona, pirimetamina, anfotericina, flucitocina, ganciclovir, interferón, vincristina, vinblastina y doxorrubicina) pueden también incrementar el riesgo de toxicidad con ZIDOVIR.
Algunos análogos de nucleósidos antivirales (por ejemplo, ribavirina) antagonizan la actividad antiviral in vitro de la zidovudina y por ello debe evitarse el empleo simultáneo de dichos medicamentos.
Puesto que algunos pacientes a los que se administra la zidovudina pueden continuar con la presencia de infecciones oportunistas, deberá considerarse el empleo concomitante de una terapia profiláctica antimicrobiana mediante co-trimoxazol, pentamidina en aerosol, pirimetamina y aciclovir. La información existente no indica aumento en el riesgo de toxicidad con estos medicamentos.
Existe poca información que sugiere que probenecid aumenta la vida media y el área bajo la curva de la concentración plasmática de zidovudina al reducir la glucuronidación. La excreción renal del glucurónido (y posiblemente la zidovudina misma) se reduce en presencia de probenecid.
Carcinogénesis:Se administró la zidovudina en tres niveles de dosis por vía oral a grupos de ratones y ratas (60 hembras y 60 machos) en cada grupo, a dosis iniciales únicas de 30, 60 y 120 mg/kg/día y 80, 220 y 600 mg/kg/día en ratones y ratas respectivamente. Las dosis en los ratones se redujeron a 20, 30 y 40 mg/kg/día después del día 90 debido a la anemia relacionada con el tratamiento, en tanto que para ratas sólo se redujo la dosis alta (a 450 y luego a 300 mg/kg/día en los días 91 y 279, respectivamente).
En los ratones se presentaron 7 neoplasmas de aparición tardía (después de 19 meses; 5 carcinomas celulares escamosos, un papiloma celular escamoso y un pólipo escamoso) con la dosis más alta. Un papiloma celular escamoso de aparición tardía ocurrió en la vagina de un animal tratado con dosis media. No se encontraron tumores vaginales con la dosis más baja.
En ratas se presentaron dos carcinomas celulares escamosos de la vagina de aparición tardía (después de 20 meses) con la dosis más alta. No hubo tumores vaginales con la dosis mediana o baja en ratas.
No se observaron otros tumores relacionados con el medicamento en ninguno de los sexos ni en ninguna de las especies.
El valor de los estudios de carcinogenicidad en roedores para predecir esta carcinogenicidad en el hombre es incierto y por lo tanto, la importancia clínica de estos hallazgos no es clara.
Mutagénesis:No existe evidencia de mutagenicidad en prueba de Ames.
Sin embargo, la zidovudina fue ligeramente mutagénica en un ensayo de células de linfoma de ratón y fue positiva en un ensayo de transformación celular in vitro. Se observaron efectos clastogénicos (lesión en los cromosomas) en un estudio in vitro en linfocitos humanos y en estudios de micronúcleos in vivo con dosis orales repetidas en ratas y ratones. Mediante un estudio en ratas citogénico in vivo no se demostraron lesiones cromosómicas. La importancia clínica de estos hallazgos no es significativa.
Teratogénesis:Los estudios en ratas y conejas preñadas a las que se les administraron dosis de zidovudina por vía oral hasta de 450 y 500 mg/kg/día, respectivamente, durante el periodo principal de la organogénesis, no han revelado evidencia de teratogenicidad.
Sin embargo hubo un aumento estadísticamente significativo de resorciones fetales en ratas a las que se les administraron de 150 a 450 mg/kg/día y en conejas que recibieron 500 mg/kg/día.
Fertilidad:La zidovudina no alteró la fertilidad de ratas machos o hembras que recibieron dosis orales hasta de 450 mg/kg/día.
Dosis:
Dosis en adultos: En general se recomienda una dosis inicial de 200 mg de zidovudina cada 4 horas (1,200 mg/día) para un paciente de 70 kg promedio.
Se ha empleado una gran variedad de dosis, generalmente entre 500 y 1,500 mg/día. La dosis óptima aún no se ha determinado y puede variar de paciente a paciente. En la práctica, muchos pacientes pueden mantenerse adecuadamente con dosis de 1,000 mg/día divididos en 4 ó 5 tomas. En casos individuales, se puede seleccionar una dosis más baja, dependiendo de la etapa de enfermedad y de otros factores relevantes (como el funcionamiento de la médula ósea o el peso corporal del paciente). Se desconoce la eficacia de dosis menores en el tratamiento o la prevención de disfunciones neurológicas asociadas con VIH y neoplasias. Puede ser necesario ajustar la posología en pacientes con toxicidad hematológica. Sobre todo en aquellos con disfunción de la médula ósea previa al tratamiento, particularmente en pacientes con enfermedad avanzada por VIH.
Si el nivel de hemoglobina desciende a valores entre 7.5 y 9 g/dl o el recuento de neutrófilos disminuye a entre 0.75 × 10/lt. y 1.0 × 10/lt., la dosis diaria puede ser dividida (por ejemplo, la dosis diaria total recomendada puede tomarse cada 8 horas) hasta que exista evidencia de recuperación de la médula ósea. La posología puede aumentarse posteriormente hasta alcanzar la dosis diaria original.
Alternativamente la recuperación de médula ósea puede mejorarse mediante la breve interrupción (2 a 4 semanas) de zidovudina.
El tratamiento deberá interrumpirse si el valor de la hemoglobina disminuye a menos 7.5 g/dl o el recuento de neutrófilos a menos de 0.75 × 10/lt. La recuperación se observa usualmente en dos semanas, periodo después del cual puede reinstituirse el tratamiento con zidovudina a dosis reducidas (es decir, la dosis diaria recomendada fraccionada en 3 tomas o cada 8 horas). Después de 2 a 4 semanas, la dosis puede aumentarse gradualmente, dependiendo de la tolerancia del paciente, hasta que se alcance la posología original.
Dosis en niños: Sólo existe información limitada sobre el uso oral de zidovudina en niños. Aunque aún son experimentales, las dosis iniciales de 150 a 180 mg/m2 cada seis horas (cuatro veces al día) se han empleado ampliamente.
Dosis en ancianos: No existe información, pero debido a la disminución de la función renal asociada con la edad, se aconseja especial cuidado en este tipo de pacientes.
Dosis en caso de daño renal: La limitada información disponible en pacientes con disminución del funcionamiento renal no sugiere la necesidad particular de ajustar la dosis inicial ya que los niveles de zidovudina no aumentan en forma importante.
Puede esperarse acumulación del metabolito glucurónido en presencia de insuficiencia renal, sin embargo, se desconoce el efecto de dicha acumulación. La monitorización de los niveles plasmáticos de zidovudina (y su metabolito glucurónido), en conjunto con parámetros hematológicos, puede indicar la necesidad de un ajuste limitado en la eliminación del metabolito glucurónido.
Dosis en presencia de daño hepático: La limitada información de la que se dispone en pacientes con cirrosis sugiere que puede presentarse una acumulación de zidovudina en casos de insuficiencia hepática debido a la disminución en la glucuronidación. Pueden ser necesarios los ajustes a la dosis, actualmente no pueden hacerse recomendaciones precisas. Si no es factible la monitorización de los niveles plasmáticos de zidovudina, los médicos necesitarán prestar particular atención a signos de intolerancia y aumentar el intervalo entre dosis según se considere apropiado.
Vía de administración: Oral.
Síntomas y signos: La información disponible sobre las consecuencias de la ingestión de sobredosis agudas es limitada. No se han identificado síntomas específicos relacionados a la sobredosificación.
Dosis orales hasta de 1,250 mg de ZIDOVIR cada cuatro horas por cuatro semanas se han administrado a dos pacientes con enfermedad avanzada, el otro no presentó efectos adversos.
Tratamiento: Los pacientes deberán ser observados de cerca para detectar posibles evidencias de toxicidad (ver Reacciones secundarias y adversas) y se le deberá dar la terapia de soporte necesaria.
La hemodiálisis tiene un efecto limitado sobre la eliminación de la zidovudina pero mejora la eliminación del metabolito glucurónido.
Cápsulas de 100 mg:
Este medicamento sólo debe administrarse bajo estricta prescripción médica por un especialista en quimioterapia antiviral.
No se administre durante el embarazo ni en mujeres durante el periodo de lactación.
Duflegrip, medicamento mucolítico antigripal indicado para el tratamiento de los síntomas de..Leer más
Para qué sirve Paramox , sus efectos adversos, secundarios y cómo tomar el m..Leer más
Para qué sirve Nor-crezinc , sus efectos adversos, secundarios y cómo tomar el m..Leer más
Miopropan, medicamento antiespasmódico y ansiolítico indicado para el tratamiento de patologías d..Leer más
Las contraindicaciones del jengibre son varias a pesar de que los efectos del jengibre para…
Un nuevo estudio sobre futbolistas sugiere que la presencia de mareos después de un golpe…
Esta web usa cookies