Medicamentos para tratar la hiperactividad infantil

Medicamentos para tratar la hiperactividad infantilLa terapia multidisciplinar suele ser el tratamiento de elección en los niños con hiperactividad infantil. No puede ser de otra forma si asumimos que este trastorno es una conjugación de factores personales, neurobiológicos, familiares y sociales. Por tanto, el tratamiento debe incidir sobre las diferentes esferas de la vida del niño. No obstante, una de las primeras opciones de tratamiento para controlar los síntomas de la hiperactividad infantil suele ser la terapia farmacológica.

La hiperactividad infantil tiene en su base un desequilibrio químico de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina, lo que provoca algunos desajustes en el funcionamiento del lóbulo prefrontal y frontal, afectando las funciones ejecutivas, la capacidad de atención, la inhibición de las respuestas, el control de impulsos y la toma de decisiones. Por eso, el Texas Children´s Medication Projects y la American Academy of Pediatrics recomiendan apostar por medicamentos que ayuden a regular la actividad cerebral para minimizar los síntomas de la hiperactividad infantil.

En sentido general, el metilfenidato, un psicofármaco de acción estimulante, suele ser el medicamento de elección. No obstante, también se suele utilizar la atomoxetina, un fármaco de acción no estimulante muy efectivo en los casos en los que la hiperactividad se asocia a otros trastornos como la ansiedad o los tics. Existen otras alternativas muy eficaces para casos específicos, como las anfetaminas, el bupropión, los antidepresivos tricíclicos y los a-agonistas.

En realidad, la elección del medicamento más apropiado para la hiperactividad infantil depende de múltiples factores, desde la intensidad de los síntomas y las causas hasta el entorno familiar del pequeño. Por eso, la decisión de utilizar uno u otro psicofármaco no depende exclusivamente del especialista sino que debe ser una decisión conjunta con los padres del niño.

Los fármacos más comunes para tratar la hiperactividad infantil

1. Estimulantes de liberación inmediata. Estos fármacos actúan inhibiendo la recaptación de dopamina a nivel cerebral por lo que tienen un efecto calmante. Su peculiaridad es que tienen un efecto de acción corto, lo que significa que su acción en el organismo dura aproximadamente entre 2 y 4 horas. Por eso, deben ser administrados tres veces al día, lo cual suele ser un problema ya que los niños deben tomar el medicamento mientras están en el colegio, un factor que atenta contra la adherencia terapéutica.

2. Estimulantes de liberación intermedia. Es un tipo de medicamento muy efectivo que también actúa inhibiendo la recaptación de dopamina, pero de manera paulatina, por lo que su efecto puede extenderse hasta 7 horas luego de la administración. Esto se debe a que están compuestos por un 50% de metilfenidato de acción corta y otro 50% de metilfenidato de acción intermedia. De esta manera, tras la ingesta del fármaco, un 50% empieza a actuar de manera casi instantánea mientras que el otro 50% tarda dos o tres horas más en liberarse. Este mecanismo permite reducir las dosis a 1 o 2 tomas al día.

3. Estimulantes de liberación prolongada. Los fármacos de liberación prolongada tienen un mecanismo de acción bastante complejo ya que su composición química permite que actúe sobre la liberación de dopamina a nivel cerebral gradualmente, a lo largo de 8 a 12 horas. Básicamente actúa sobre los síntomas de la hiperactividad infantil desde el momento que se administra y durante el resto del día. De esta manera, solo se necesita una toma única en la mañana, en los casos más severos se pueden indicar dos tomas, por lo que la adherencia terapéutica es mayor y sus resultados mejores.

4. No estimulantes. Los medicamentos para la hiperactividad no estimulantes actúan estimulando la recaptación de norepinefrina en el cerebro. Su efecto se extiende todo el día ya que tienen una forma de liberación prolongada, por lo que puede administrarse en una sola toma por la mañana. Además, suelen ser muy beneficiosos para mejorar la ansiedad y tratar los tics. La atomoxetina y la guanfacina son algunos de los medicamentos no estimulantes más efectivos para tratar la hiperactividad infantil.

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