La obesidad: ¿Un trastorno cerebral?

ObesidadLa obesidad es un problema que cada vez gana más terreno en todo el mundo. Se trata de una alteración que puede provocar muchísimas complicaciones de salud ya que se ha relacionado con un aumento del riesgo de padecer diabetes, hipercolesterolemia y trastornos cardiovasculares, a la vez que incrementa las probabilidades de desarrollar problemas óseos y musculares.

Sus causas no están del todo claras. Se ha demostrado que en la base se encuentran hábitos de alimentación inadecuados y poco saludables, aunque también existen estudios que avalan su carácter genético y hereditario. Recientemente, una investigación ha sacado nuevas luces al respecto al encontrar que la obesidad también puede estar relacionada con una alteración cerebral.

Obesidad y cerebro: Sus relaciones ocultas

Un estudio realizado en la Universidad de Macquarie, en Australia, ha encontrado que la obesidad también puede deberse a una alteración cerebral, específicamente en un área conocida como hipocampo, relacionada con el funcionamiento de la memoria.

En el estudio los investigadores les pidieron a un grupo de participantes que completaran pruebas de aprendizaje y memoria y que calificaran su deseo de comer apetitosos bocadillos, antes y después de un almuerzo copioso. Al analizar los resultados, desvelaron que los participantes que solían consumir una dieta occidental, con un alto contenido de grasas y azúcares y un escaso consumo de frutas, vegetales y fibra, obtuvieron peores resultados en las pruebas, en comparación con quienes mantenían una dieta mediterránea, rica en frutas, vegetales y baja en azúcares y grasas. Asimismo, quienes mantenían una dieta occidental mostraron mayores deseos de consumir un snack, independientemente de si estaban saciados o con hambre, en comparación con quienes consumían una dieta mediterránea.

Los investigadores concluyeron que el deseo mantenido de comer esta estrechamente relacionado con el rendimiento cognitivo, y sobre todo con la memoria y el funcionamiento del hipocampo. En práctica, cuando tenemos hambre se suelen activar los recuerdos agradables relacionados con los alimentos, pero una vez que nos sentimos saciados estos recuerdos desaparecen. Sin embargo, las personas que mantienen una dieta poco saludable y padecen sobrepeso u obesidad tienen problemas para bloquear estos recuerdos cuando están saciadas, de manera que siempre tienen ganas de comer.

Los especialistas creen que las personas obesas o con riesgo de obesidad tienen alterada la función del hipocampo que se encarga de regular los recuerdos agradables sobre los alimentos, lo cual afecta negativamente su capacidad para controlar el apetito.

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