4 claves sencillas que te ayudarán a relajarte en el nuevo año

Para la mayoría de las personas el inicio de un año no solo marca el comienzo de una nueva etapa en el calendario, sino también un momento de cambio en sus vidas. De hecho, es usual que cada enero hagamos un resumen de la etapa que termina y proyectemos nuevas metas y objetivos para la que está por llegar. Uno de los propósitos que comparte la mayoría es enfrentar los desafíos de forma más relajada para evitar el estrés y las tensiones emocionales, sin embargo, para muchos no es una tarea fácil. Por eso te proponemos 4 estrategias que pueden ayudarte a comenzar el nuevo año con una nueva visión de la vida.

¿Quieres sentirte más relajado en el nuevo año? Estas estrategias pueden ayudarte

1. Siente el silencio. Estar en silencio es una de las mejores estrategias para conectar con uno mismo y mantener a raya el estrés. De hecho, se ha demostrado que alejarse del bullicio de las grandes ciudades de vez en cuando ayuda a prevenir la ansiedad y las tensiones cotidianas. Lo que sucede es que al estar en silencio aumentan las ondas alfa a nivel cerebral, un tipo de onda que contribuyen a relajar al cuerpo y la mente.

2. Disfruta del agua del mar. Un estudio realizado en la University of Canterbury ha desvelado que las personas que van al mar con regularidad o que disfrutan de vistas marinas con frecuencia son menos propensas a padecer estrés y ansiedad. Lo que sucede es que el sonido de las olas ejerce un efecto relajante en nuestra mente que nos ayuda a aliviar las tensiones.

3. Rodéate de naturaleza. Diversos estudios han demostrado que pasar un rato al aire libre, en contacto directo con la naturaleza tiene efectos muy positivos para nuestro estado de ánimo. De hecho, se ha encontrado que estar en la naturaleza reduce los sentimientos de ira y agresividad, a la vez que disminuye la ansiedad, la depresión y el estrés.

4. Mira más a menudo por una ventana. Una investigación publicada en la revista Science ha encontrado que mirar el paisaje a través de una ventana ejerce un poderoso efecto relajante sobre nuestra mente. Obviamente, el efecto es mayor si se trata de una vista campestre o marina, pero mirar a los edificios e incluso las calles puede ser realmente tranquilizador para nuestro estado de ánimo.

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