3 hábitos que afectan nuestra salud mental

A veces, algunos de los hábitos que implementamos en nuestra vida cotidiana pueden afectar nuestra salud mental sin que seamos conscientes de ello. El simple hecho de saltarse el desayuno, acostarse demasiado tarde o estar todo el día pendiente al teléfono pueden dañar nuestro desarrollo cognitivo y reducir nuestro rendimiento.

Rutinas que afectan nuestra salud mental sin que seamos conscientes de ello

1. No descansar lo suficiente. Dormir mal o no descansar lo suficiente es uno de los peores hábitos que afectan nuestra salud mental. Se ha demostrado que mientras dormimos el cerebro se encarga de eliminar las toxinas que generan las neuronas durante el día, a la vez que organiza la información que hemos recibido a los largo de la jornada. Ello explica por qué luego de una noche de sueño solemos despertarnos con la mente más relajada. Sin embargo, cuando no descansamos lo suficiente, nuestro cerebro no puede desempeñar adecuadamente estas funciones y como resultado al día siguiente estamos más distraídos, nos cuesta concentrarnos y nuestro rendimiento cognitivo baja.

2. Saltarse el desayuno. El desayuno es la comida más importante del día. Tengamos en cuenta que durante la noche pasamos alrededor de 8 horas o más sin ingerir alimento, de manera que en la mañana necesitamos consumir nutrientes para obtener la energía con la que funcionaremos en la primera mitad de la jornada. Saltarse el desayuno implica que no tendremos esa rápida ‘inyección’ de glucosa y que nuestro metabolismo tendrá que reajustarse para generar la energía que necesitamos. De esta manera, es probable que nos cueste más concentrarnos y tengamos un rendimiento cognitivo menor. De hecho, se ha demostrado que saltarse el desayuno con frecuencia puede afectar nuestro desempeño cognitivo y aumentar el riesgo de padecer demencia.

3. Estar todo el día pendiente al teléfono. Para la mayoría de las personas es impensable pasarse todo un día sin revisar su teléfono y estar atentos a lo que publican sus amigos en las redes sociales. Sin embargo, se ha demostrado que pasar todo el día pendientes al teléfono puede traer consecuencias nefastas para nuestra salud mental a largo plazo. Revisar constantemente el teléfono aumenta nuestro nivel de alerta cognitivo, haciendo que nos cueste más relajarnos. De hecho, muchas de las personas dependientes del teléfono suelen tener un elevado índice de estrés y ansiedad. Además, estar pendientes todo el rato al teléfono también reduce nuestra capacidad reflexiva y de concentración, a la vez que puede disminuir nuestro rendimiento cognitivo a largo plazo.

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