M.v.i.

Para que sirve , efectos secundarios y adversos

Prospecto e indicaciones


Información adicional

  • Precaución con mayores de 11 años
  • Especial antención con menores de 11 años
  • Tenga especial cuidado durante el embarazo.
  • No usar M.v.i. con lactantes.
  • Revise siempre que no sea alérgico a ninguno de los componentes de M.v.i.
  • Recuerda consultar siempre con su médico, la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud.


Multivitamínico para infusión

FÓRMULAS

: Cada frasc-o ámpula con lio­filizado contiene:

Adulto
Pediátrico
Ácido ascórbico


(vitamina C)
100.0
80.0 mg
Ácido fólico
0.400
0.140 mg
Biotina
0.060
0.020 mg
Cianocobalamina


(vitamina B12 )
0.005
0.001 mg
Dexpantenol equivalente a
15.0
5.0 mg
de ácido pantotenoico


5-Fosfato sódico de


riboflavina dihidratada


equivalente a
3.6
1.4 mg
de riboflavina (vitamina B2 )


Nicotinamida


(niacinamida)
40.



0
17.0 mg
Clorhidrato de


piridoxina equivalente a
4.0
1.0 mg
de piridoxina


(vitamina B6 )


Clorhidrato de tiamina


equivalente a
3.0
1.2 mg
de tiamina (vitamina B1 )


Retinol (palmitato


de vitamina A
3,300
2,000 U.I.
Colecalciferol


(vitamina D3 )
200
200 U.I.
Acetato de DL-


alfatocoferol (vitamina E)
10
7 U.I.
Fitomenadiona


(vitamina K1 )

0.2 mg
La ampolleta con diluyente contiene:
Agua uso inyectable   5         5 ml

INDICACIONES TERAPÉUTICAS

: M.V.I.* 12 Adulto está indicado para adultos y niños ­mayores de 11 años que estén recibiendo nutrición pa­renteral, mientras que M.V.I.* 12 PEDIÁ­ -TRI­CO se indica en niños menores de 11 años. Los M.V.I.* 12 deben administrarse en situaciones donde la vía intravenosa se requiera. Éstas incluyen pre y postoperatorio, quemaduras, estados comatosos, condiciones todas ellas en las cuales se provoca una situación de estrés, con alteracio­nes en los requerimientos metabólicos corporales y consecuentemente hay una depleción tisular de los nutrientes más importantes como las vitami­nas.
Aunque los productos están indicados también en deficiencias vitamínicas originadas por diversas causas, no debe esperarse a que se desarrollen síntomas clínicos de hipovitaminosis para iniciar la terapéutica con los M.V.I.* 12.
Los pacientes con deficiencias vitamínicas únicas o múltiples, o con marcado aumento de requerimientos, pueden necesitar mayor cantidad de la dosis diaria señalada durante dos o tres días, de acuerdo con el estado clínico.

FARMACODINAMIA Y FARMACOCIN

?TICA EN HUMANOS: Las vitaminas son elementos esenciales en el metabolismo de carbo­hidratos, proteínas y lípidos, al actuar como coenzimas. M.V.I.* 12 Adulto y Pediátrico son fórmu­las multi­vi­­tamínicas acuosas para infusión intra­venosa que contienen una combinación de las vitaminas lipo e hidrosolubles más importantes. Es especialmente útil durante la alimentación parenteral, ya que contienen las cantidades diarias necesarias de vitaminas.
Ácido ascórbico: Actúa como coenzima, agente reductor y antioxidante, en muchas reacciones quí­micas del organismo. Se requiere para la forma­ción de colágeno y en la reparación de los tejidos. Está involucrado en el metabolismo de la tirosina, conversión de ácido fólico en ácido folí­nico, metabolismo de carbohidratos, síntesis de lípidos y proteínas, metabolismo del hierro, resistencia a las infecciones y en la respiración celular. Las concentraciones plasmáticas normales del ácido ascórbico son 10 a 20 mcg/ml. Se distribuye ampliamente en el organismo; las ma­yores concentraciones se localizan en hígado, leucocitos, plaquetas, tejidos glandulares y ojo. Cerca de 25% de ácido ascórbico en plasma se encuentra unido a proteínas. Atraviesa la placenta y las concentraciones en el cordón umbilical son generalmente 2 a 4 veces mayores que en la circulación materna. El ácido ascórbico es oxidado­ a ácido dehidroascórbico y ésta reacción es reversi­ble. Parte del ácido ascórbico es meta­bo­lizado a compuestos inactivos, incluyendo formas sul­fa­ta­das y ácido oxálico, los cuales son ex­cre­tados en la orina.
Ácido fólico: Es requerido para la síntesis de nucleoproteínas y el mantenimiento de la eritro­poyesis normal. El ácido fólico es metaboli­camente inactivo pero es el precursor del ácido tetrahidro­fólico, el cual participa en la síntesis de purinas de los ácidos nucléicos. La concentración sérica normal varía de 0.005 a 0.015 mcg/ml. El áci­do tetrahidrofólico tiene amplia distribución en los tejidos: el hígado contiene aproximadamente 50% del total en el organismo, y también se encuentra en el líquido cefa­lorraquídeo y en los eritrocitos. Se metaboliza en el hígado por metilación, formando el ácido N5 -metiltetrahi­drofólico, forma principal de transporte y almacenamiento de fola­tos en el organismo. Normalmente se reab­sorbe en los túbulos renales, pero cuando existe un exceso, se elimina por la orina.
Biotina: Es una coenzima esencial en el metabolismo de los ácidos grasos y carbohidratos y otras reacciones de carboxilación, así como en la síntesis­ de ácidos nucleicos. La biotina es una vitamina del complejo B, ampliamente distribuida en los alimentos; su absorción es bloqueada por la avi­dina, proteína de la clara de huevo crudo. Se distribuye ampliamente en los tejidos, alcanzando­ mayores concentraciones en hígado, riñón y pán­cre­as.
Vitamina B12 : Es un componente de varias coenzimas y es esencial en la síntesis de ácidos nucleicos y mielina, así como en la reproducción y ma­du­ración celular y el mantenimiento de la integridad del sistema nervioso y eritropoyesis. Las concentraciones séricas normales de la vitamina B12 se encuentran en el rango de 200 a 900 pg/ml. Se une a proteínas plasmáticas, principalmente a la betaglobulina específica transportadora: transcobalamina II. Se almacena en pequeñas cantidades unida a la transcobalamina I y transcobalamina III (ambas alfaglicoproteínas). Entre 1 y 10% de la vitamina B12 circula en forma libre. Se distribuye principalmente a hígado, médula ósea y placenta; las concentraciones plasmáticas del neonato son 3 a 5 veces mayores que las de la madre. Entre 50 y 90% se almacena en hígado. Administrada por vía intravenosa, la cianocoba­lamina se excreta por filtración glome­rular entre 50-90% en 48 horas.
Ácido pantotenoico: Es un precursor de la coenzima A y es esencial en el metabolismo intermediario de lípidos, carbohidratos y proteínas. Las concentraciones séricas normales son 100 mcg/ml. El dexpantenol es rápidamente convertido a ácido pantotenoico, el cual es ampliamente distribuido en los tejidos como coenzima A. Las concentraciones más altas se localizan en hígado, glándulas adrenales, corazón y riñones. Del ácido pantotenoico, 70% es excretado sin cambios en orina y 30% en heces.
Riboflavina: Es una coenzima del FAD, importante elemento que participa en el sistema de transporte de electrones en la cadena respiratoria. En el organismo, la riboflavina es convertida a flavin mononucléotido (FMN), mismo que se transforma en flavin adenin dinucleótido (FAD). Ambos son ampliamente distribuidos en el organismo, incluyendo las células de la mucosa gastro­intestinal, eritrocitos e hígado. La riboflavina se almacena en pequeñas cantidades en hígado, bazo, riñón y corazón, principalmente en forma de FAD. En sangre, circula unida a proteínas en un 60%. El 9% es excretada sin cambios, mediante secreción tubular y filtración glomerular.
Niacinamida: Es un componente del NAD y NADP, que participan como cofactores importantes en varias reacciones bioquímicas, como el transporte de electrones en la cadena respiratoria, glucólisis y síntesis de lípidos. Después de su administración intravenosa, la niacinamida se distribuye ampliamente en los tejidos corporales y en la leche materna; es metabolizada en el hígado a N-metilniacinamida y ácido nicotinúrico, metabo­litos que son excretados en orina.
Piridoxinio: Interviene como coenzima en diversas reacciones del metabolismo de vitaminas y aminoácidos, así como en el metabolismo de carbo­hidratos y lípidos. Las concentraciones séricas normales son 30-80 ng/ml. Se almacena principalmente en hígado, y en menor proporción en músculo y cerebro. El piridoxal y el fosfato de piridoxal, principales formas de la vitamina que circula en sangre, se encuentran unidas a proteínas plas­máticas. Atraviesa la placenta y la concentración plasmática en el feto es 5 veces mayor que la concentración materna. El piri­doxinio es convertido a fosfato de piridoxal en los eritrocitos. En el hígado el piridoxinio es fos­forilado a fosfato de piridoxinio y transaminado a piridoxal y pirido­xamina, los cuales son rápidamente fosforilados. Las formas principales de la vitamina en sangre son piridoxal y fosfato de piridoxal. En el hígado, el piridoxal es oxidado al ácido 4-piridóxico, el cual es excretado en la orina.
Tiamina: Es una coenzima esencial en el metabolismo de carbohidratos. Se combina con el ATP en el hígado, riñones y leucocitos, para formar difos­fato de tiamina (pirofosfato de tiamina), la cual es una coenzima que interviene en la decar­boxilación de los ácidos pirúvico y alface­to­glu­tá­rico. La tiami­na se distribuye ampliamente en el organismo; se metaboliza en el hígado y se han identificado varios metabolitos urinarios en el hombre; la excreción de tiamina sin cambios es mínima o nula, salvo en casos de ­sobredosificación.
Vitamina A: Interviene en el crecimiento y desarrollo de los huesos, así como en la visión, reproducción e integridad de las superficies mucosas y epiteliales. Actúa como cofactor en varias reacciones bio­quí­micas incluyendo la síntesis de mucopoli­sa­cá­ridos, de colesterol y metabolismo de hidro­xies­teroides. La administración intravenosa per­mite obviar su absorción intestinal. Las con­cen­traciones séricas normales de retinol tienen un rango de 300 a 700 ng/ml en adultos y de 200 a 500 ng/ml en niños. Se distribuye ampliamente en el organismo y se acumula principalmente en hígado, piel y tejido adiposo. Se libera gradualmente de los depósitos, unido a una alfa-1 glo­bulina es­pecífica. El retinol se conjuga con el ácido glu­­cu­rónico y se excreta por la orina y heces.
Vitamina D: En conjunto con la calcitonina y hormona paratiroidea, regula el metabolismo de calcio y fósforo. Los metabolitos hidroxilados del colecalciferol, circulan en el torrente sanguíneo unidos a una alfaglobulina. Los almacenes de vitamina D en el organismo son la grasa y el músculo. En el hígado, el colecalciferol es transformado en derivados 25-hidroxi mediante la enzima vitamina D 25-hidroxilasa; posteriormente en el riñón, estos metabolitos son hidroxilados por la vitamina D 1-hidroxilasa, enzima regulada por la hormona paratiroidea, formando el metabolito activo 1,25-dihidroxi­colecalciferol (cal­citriol). Cuando existe una concentración adecuada de este metabolito en sangre, el riñón nuevamente lo hidroxila en la posición 24, formando el 1, 24, 25-trihidroxicolecalciferol, el cual tiene una actividad biológica mínima y es excretado por la bilis y heces.
Vitamina E: Protege a los ácidos grasos poli­insaturados de su oxidación y participa en la síntesis del grupo heme de la hemoglobina. Las concentraciones plasmáticas de los tocoferoles, normalmente en un rango de 6-14 mcg/ml, varían ampliamente en personas normales y se relaciona con las concentraciones de lipoproteína plas­mática y lípidos totales. La vitamina E se distribuye en todos los tejidos, inclusive dentro del ojo (principalmente en retina), y se almacena en el tejido adiposo. Es metabolizada en el hígado a glucuró­nidos y eliminada por la bilis. Existe una pequeña cantidad que sufre una circulación enterohepática, la cual es eliminada posteriormente en la orina.
Vitamina K1 : Está presente sólo en la formu­lación de M.V.I.* 12 PEDIÁTRICO. Es necesaria para la síntesis hepática de factores de coagulación como protrombina, proconvertina (VII), componente tromboplastínico del plasma (IX) y ­factor de Stuart-Prower (X). A pesar de que la vitamina se concentra en el hígado en corto tiempo después de su administración, se almacena en muy pocas cantidades. Atraviesa limita­damente la barrera placentaria y se distribuye en la leche materna. Se conoce poco en la relación a su excreción.
M.V.I.* 12 están especialmente elaborados para administrarse por infusión intravenosa, ya que por medio de un proceso especial, las vitaminas liposolubles A, D y E han sido solubilizadas en medio acuoso, permitiendo la administración intravenosa de dichas vitaminas.

CONTRAINDICACIONES

: Hipersensibilidad a cualquiera de las vitaminas de la fórmula.

PRECAUCIONES O RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA

: No existen restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia. Las mujeres gestan­tes pueden requerir mayor cantidad de vitaminas que aquéllas no embarazadas.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS

: La administración de estos productos ­puede producir reacciones secundarias, como rash, náusea, vómito y en ocasiones choque ana­fi­láctico en pacientes susceptibles.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO

: M.V.I.* 12 no son físicamente compatibles con acetazolamida, clorhidrato de tetraciclina, clorotiacida intravenosa o soluciones moderadamente alcalinas. La adición directa de M.V.I.* 12 a las emul­siones de grasa para su uso intravenoso no se recomienda. La piridoxina interactúa con hidra­lazina, ciclo­serina, isoniazida, penicilamina y levodopa.

ALTERACIONES DE PRUEBAS DE LABORATORIO

: No se han reportado.

PRECAUCIONES Y RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS

, MUTAGÉ­NESIS, TE­RATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No deben administrarse directamente sin diluir, ya que pueden producir vértigo e irri­ta­ción tisular. A dosis elevadas, la vitamina A puede producir anorexia, pérdida de peso, trastornos cerebrales, hipercalcemia y cálculos renales. En algunos casos, la vitamina C favorece la litiasis renal.
La sobredosis de vitamina A en animales ha producido teratogénesis. No hay datos que indiquen carcinogénesis, mutagénesis o efectos sobre la fertilidad.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN

: M.V.I.* 12 ADULTO se encuentra listo para su uso en adultos y niños mayores de 11 años; M.V.I. 12 PEDIÁTRICO se utiliza en niños menores de 11 años. Se administran añadiéndolos a las soluciones intra­venosas.
Para alimentación parenteral en adultos y niños mayores de 11 años, se utiliza un frasco ámpula de M.V.I.* 12 ADULTO diluido en no menos de 500 ml de soluciones intravenosas glucosadas o salinas.
El frasco ámpula de M.V.I.* 12 PEDIÁTRICO se diluye en no menos de 100 ml de soluciones intra­venosas.
Pueden utilizar 2 o más frascos diarios, de acuerdo al estado clínico o con el grado de las deficiencias multivitamínicas.
Para niños con peso menor de 3 kg se diluye 3.5 ml de M.V.I.* 12 PEDIÁTRICO en no menos de 65 ml de soluciones intravenosas. Para niños de más de 3 kg y hasta los 11 años, la dosis diaria es el contenido de uno a tres frascos, a menos que exista evidencia clínica o de laboratorio de que sea necesario aumentar o disminuir la dosis.

SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL

: Debe considerarse la posibilidad de hipervitaminosis A ó D.

PRESENTACIONES

:
M.V.I.* 12 ADULTO: Caja con frasco ámpula y ampolleta con diluyente de 5 ml. CBSS Clave 5384: Multivitaminas.
M.V.I.* 12 PEDIÁTRICO: Caja con frasco ámpula y ampolleta con diluyente de 5 ml. CBSS Clave 5385: Multivitaminas.

RECOMENDACIONES PARA EL ALMACENAMIENTO

: Consérvese en lugar fresco y seco.
Después de que M.V.I.* 12 han sido mezclados con soluciones intravenosas, la solución resultante debe ser refrigerada a menos que se administre de inmediato. Debe ser administrada dentro de las 48 horas siguientes. Algunas vitaminas de estos productos, particularmente la vitamina A, D y la riboflavina, son fotosensibles y la exposición a la luz debe ser minimizada.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN

: No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica. Literatura exclusiva para médicos.




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