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NIVELES DE TESTOSTERONA TOTAL, TESTOSTERONA LIBRE Y LIPOPROTEINA ...

vol. 3, n° 1,. año 1999 niveles de testosterona total, testosterona libre y lipoproteina (a) en un grupo de pacientes masculinos con infarto del miocardio.

Enviado* el 01/01/2011 01:33
  Vol. 3, N° 1,. Año 1999 NIVELES DE TESTOSTERONA TOTAL, TESTOSTERONA LIBRE Y LIPOPROTEINA (a) EN UN GRUPO DE PACIENTES MASCULINOS CON INFARTO DEL MIOCARDIO. VALENCIA, 1996. Castellano, Raymi (1). González, Julio C. (1). Cordero, Adriana (1). González, Dora C. (1). Pelayo, Tibisay (1). Rojas, Elinda (1). Martínez, Elisa (1). RESUMEN Niveles aumentados de lipoproteínas (a) están asociados con enfermedades cardíacas prematuras e infartos. El objetivo del presente estudio fue investigar si los niveles de Lp(a), Testosterona total y Testosterona libre están asociados con el infarto del miocardio (IM). Se analizó las concentraciones séricas de Lp(a) Testosterona total y Testosterona libre en 38 pacientes masculinos con IM y 25 sujetos aparentemente sanos (grupo control) en edades comprendidas entre 25 a 65 años provenientes de la Ciudad de Valencia, Estado Carabobo. Las concentraciones promedio de Lp(a) fueron mayores en los pacientes que en los controles (47,74 mgldL vs 13,19 mgldL, p<0,06) . Los niveles de Testosterona libre obtenidos en los pacientes fueron inferiores a los de los controles (9,17 pglmL vs 31,62mgldl) mostrando que bajos niveles de Testosterona libre están fuertemente asociados con el desarrollo del Infarto (p<0,05). Los niveles de Testosterona total fueron menores en los pacientes con respecto a los controles (4,84 nglmL vs 7,34 nglmL) observándose relación de niveles bajos de Testosterona total con Infarto de Miocardio (p<0,05). Se encontró correlación entre los niveles de Lp (a) y Testosterona libre (r=0,31), y entre los niveles de Lp(a) y Testosterona total (r= -0,27). Se concluye que la Lp(a) y los niveles de Testosterona son considerados como factores de riesgo adicionales y deben ser incluidos en el perfil diagnóstico para estimación de Infarto del Miocardio. Palabras claves: Enférmedad Arterial Coronaria, Lipoproteína (a), Testosterona, Infarto del Miocardio. TOTAL TESTOSTERONE, FREE TESTOSTERONE AND LIPOPROTEIN LEVELS IN MALE PATIENTS WITH MIOCARDIAL INFARCTION. VALENCIA, 1996 ABSTRACT Increased plasma lipoprotein (a) (Lp a) levels are strongly associated with pretnature cardiovascular disease and stroke. The aim of the present study was to investigate whether Lp (a), Testosterone Total (TT) and Free Testosterone (FT) plasma levels were associated with myocardial infarction. We measured serum concentrations of Lp(a), Total Testosterone and free Testosterone in 38 male patiens with acute myocardial infarction (AMI) and 25 healthy controls (control group) ages 25 to 65 from the city of Valencia, Carabobo state. Lp (a) was measured by double - antibody enzyme - linked inmunosorbent
assay (ELISA), TT and FT by radioinmunoassay (RIA). Lipoprotein (a) levels in patiens with AMI were 47,74 mgldL (mean), which were significantly (p<0,06) higher than normal control subjects (31,62 mgldL). Free Testosterone levels in patiens with AMI were 9,17 pglml which were significantly (p<0,05) lower than normal control subjects (13,19 pg/mL), Testosterone showed a low relation ship with stroke (p<0,05). There was correlation between Lp (a) and Free Testosterone (r= 0,31) , and between Lp(a) and Total Testosterone (r= -0,27). It is concluded that Lp(a) and Testosterone levels are considered as additional risk factors and must be included in the diagnostic set for AMI. Word Key: Lipoprotein (a), Testosterone, Stroke. (1) Trabajo realizado en: Ciudad Hospitalaria Dr Enrique Tejera y laboratorio de Referencia González Martínez. Valencia, Edo. Carabobo - Venezuela. Dirección: Apartado postal 3649- Código 2001- Valencia. E-mail: labrefgm @ telcel. net. ve Fecha de recibido: Noviembre 1998 - Fecha de Aprobado: Febrero 1999 INTRODUCCIÓN Son muy numerosos los factores de riesgo que se han establecido para producir Infarto del Miocardio (IM), algunos han sido ampliamente estudiados mientras que otros son más novedosos, aunque no menos interesantes. Sin embargo, ninguno se ha constituido como teoría, es decir, ninguno ha podido ser relacionado directamente como la causa de la Enfermedad Arterial Coronaria (EAC), lo cual deja abierto un campo de investigación muy amplio. Cuanto más importante sea un factor de riesgo, mayor debe ser su prevención, de allí que sea necesario y útil el estudio cada vez más profundo, de aquellos que ya están establecidos y de los nuevos que pudieran estar asociados. Entre los factores de riesgo que han surgido últimamente podemos mencionar, con una gran importancia, la Lipoproteína (a) (Lp (a)) y los niveles de Testosterona;  los cuales al parecer están fuertemente relacionados con la enfermedad. (36) Los estudios que relacionan los niveles de Lp (a) con la enfermedad arterial coronaria datan desde el año de 1992, cuando Scanu relacionó los altos niveles de Lp (a) con el riesgo de sufrir esta enfermedad. A partir de esta fecha, numerosos autores asociaron los altos niveles de Lp(a) con enfermedades Cardiovasculares Sintomáticas, estableciéndose que la Lp (a) ejerce una acción proaterogénica y una acción protrombótica en el desarrollo de las mismas. (28; 20; 21; 12; 10). Sin embargo, otros autores no encontraron evidencias de una asociación entre los niveles de Lp(a) y el riesgo de sufrir infarto. (24; 29). Muchos autores han investigado la influencia que ejercen los niveles de Testosterona sobre el desarrollo de Enfermedad Arterial Coronaria. La mayoría de ellos concluyen la existencia de una relación significativa entre los niveles de Testosterona, tanto libre como total, y el desarrollo de enfermedades Cardiovasculares. (31, 14, 1, 7). Al parecer la Testosterona impide la acumulación de tejido graso, por la inhibición de la enzima
lipoprotein lipasa. La disminución de los niveles de Testosterona permiten la acumulación de grasa intraabdominal, particularmente en tejidos drenados por la acumulación portal, esto probablemente hace que aumente la concentración de ácidos grasos en la vena portal; todo esto puede inhibir el clearence de insulina a nivel portal, producir hiperinsulinemia y resistencia a la insulina, además de hiperlipidemia por aumento de los ácidos grasos y de la síntesis de lipoproteínas a nivel hepático. (5, 6). Los niveles bajos de Testosterona y hormonas sexuales ligadas a globulinas (SHBG), son predictores independientes del desarrollo de diabetes; como concluye Tibblin y cols. (31). Ellos establecieron que niveles bajos de testosterona y SHGB en hombres jóvenes están asociados con el riesgo de sufrir diabetes; y este estado diabético, en grado variable, es fuertemente predictor del desarrollo de Infarto del Miocardio o accidentes cardiovasculares. (31) Otros autores indican que el Infarto del Miocardio disminuye los niveles de Testosterona, no por alteración del eje pituitario-testicular, sino por disminución de la respuesta de las células de Leydig a la estimulación hormonal. (7). La Testosterona es agonista a la acción antitrombótica de la aspirina, de tal forma que los niveles bajos de la hormona reducen notablemente el efecto inhibitorio de la aspirina sobre la agregación plaquetaria. (30). Sin embargo las terapias de reemplazo hormonal como medida preventiva para la enfermedad cardiovascular, pueden traer implicaciones clínicas contradictorias,  como hemoconcentración. Por esto el costo-efecto de esta práctica son aún temas de discusión. (16). Nuestro Objetivo fue conocer la concentración de Testosterona Total, Testosterona Libre y Lipoproteína (a) en hombres infartados, así como la relación existente en las mismas. MATERIALES Y MÉTODOS La muestra del presente estudio estuvo constituida por 38 pacientes masculinos, en edades comprendidas entre 25 y 65 años, con diagnóstico de IM; provenientes de la Emergencia de adultos de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera. El diagnóstico de IM se basó en el cuadro clínico, el electrocardiograma y la medición de las enzimas CPK, CKMB y LDH. El grupo control estuvo conformado por 25 individuos de sexo masculino, en edades comprendidas entre 25 y 65 años, que cumplieron con las siguientes características: No fumadores; sin EAC conocida; glicemia normal; triglicéridos normal; colesterol total normal; LDL-c normal y HDL- c normal. Recolección de las Muestras La muestra de los controles fue recogida con ayuno de 8 horas, y consistió en 5 ml de sangre extraídos por punción venosa, separados por centrifugación para la obtención de suero. Con respecto al grupo en estudio, la muestra fue recogida una vez diagnosticado el IM, y procesada de igual manera que los controles.
El suero separado de estas muestras se congeló a -70°C por un tiempo de 2 meses. A partir del suero de los individuos controles, se realizaron determinaciones de: glicemia, colesterol total, HDL-c, LDL-c y Triglicéridos. Procesamiento de las muestras A- Determinación de Lp(a) en suero: Principio: Se utilizó Innotest Lp(a), el cual es un inmunoanálisis enzimático (ELISA) tipo sándwich. (Valor de Referencia: 0-30 mg/dl). B- Determinación de Testosterona en suero: Principio: Método R.I.A. (Radioinmunoensayo). Elementos Estadísticos Los datos se presentan en promedio, desviación estándar, error estándar, así como distribución de frecuencia. La información se presenta en tablas y gráficos estadísticos. Se calculó la "t de student" y el coeficiente de correlación de Pearson (r), para esto se utilizó el programa STATGRAPHICS 2.6 en una PC 586. RESULTADOS El promedio de las edades en las muestras analizadas se presenta en el gráfico N° 1, en donde podemos observar que la edad promedio para el grupo en estudio fue de 49,03 años y la de los controles de 47,48 años. En el gráfico N° 2 se indica el número de pacientes infartados y controles estudiados. Las tablas N° 1 y N° 2 presentan los valores promedio, rango, desviación estándar y error estándar de las variables estudiadas en la muestra control y la muestra en estudio respectivamente. La muestra control (Tabla N° 2) obtuvo un valor promedio de Testosterona libre de 13,19 pg/ml con un rango de 8,9-20,6 pg/ml; y un valor promedio de Testosterona total de 7,34 ng/ml, con un rango de 3,413,8 ng/ml. En relación con la Lp(a) el promedio fue de 31,62 mg% con un rango de 0,5-80 mg%. El promedio de testosterona libre en el grupo en estudio fue de 9,17 pg/ml, con valores entre 1,9-20,6 pg/ml; y el de Testosterona total de 4,84 ng/ml, con valores comprendidas entre 1,8-8,9 ng/ml. La Lp(a) presentó un promedio de 47,74mg% con un rango de 1,5-161 mg% (Tabla N° 3).
A1 comparar la media de las variables analizadas de las muestras en estudio con las muestras controles, para p<0,05 se encontró diferencia significativa, de acuerdo a los valores de t obtenidos, en la variable Testosterona libre (t= 4,01), y en la variable Testosterona total (t= 4,19); mientras que la variable Lp(a) (t=1,54) no presentó diferencia significativa para dicho valor de p. (Tabla N° 4). En la tabla N° 5 se presenta el análisis estadístico de la asociación entre los valores promedio de las variables en estudio mediante el cálculo del coeficiente de correlación de Pearson ( r), obteniendo como resultado los siguientes valores: Correlación Testosterona libre - Lp (a) (r= - 0,31), y correlación Testosterona total Lp(a) (r= - 0,27). DISCUSIÓN Al comparar las edades promedio con la media de Lp(a) tanto de pacientes como de controles, se observa que los resultados coinciden con un estudio realizado en Finlandia por Jauhiainen y col. (1991); donde el grupo control con una media de edad de 47,5 años presentó un valor promedio de Lp(a) de 25,4 mg% y la muestra paciente (hombres con IM) tuvo edad promedio de 49,1 años, y una media de Lp(a) de 33,6 mg% (13). Los valores de referencias de Lp(a) establecidos son hasta 30 mg% (27). Los valores de Lp(a) del grupo control encontrados (hasta 70 mg%) difieren un poco de los de Scanu. No obstante existen numerosos factores que influyen sobre los niveles de Lp(a) en un grupo de individuos, como son: la raza, el genotipo presente para Lp(a), la edad en el sexo femenino, y el método por el cual ella se determina (11; 25; 15). Por ejemplo, estudios realizados
donde la determinación de Lp(a) fue mediante Inmunoelectroforesis, revelaron un valor promedio de la misma en los individuos controles de 5 mg% (26) y de 6,75 mg% (1 l); estos resultados son muy diferentes a los obtenidos por ELISA, lo cual evidencia la importancia del método de análisis. Por otra parte, es de notar que los rangos de Lp(a) obtenidos en la presente investigación fueron bastantes amplios. El hecho de haber encontrado pacientes con un valor de Lp(a) tan bajo como 1,5 mg%, así como individuos aparentemente sanos con valores de Lp(a) tan altos como 80 mg%, podría ser explicados por el genotipo de Lp(a) presente en cada individuo. Mbewu y Durrington (1990) establecieron que cuando se estudia la distribución de frecuencia de las concentraciones séricas de Lp(a) en una población, el rango encontrado es ocasionalmente enorme, con algunos individuos con niveles por encima de 100 mg% y otros con valores por debajo de 1 mg%, y explican que la esencia de esta variación individual está controlada genéticamente. (20). A pesar de que numerosos estudios epidemiológicos han demostrado asociación entre los niveles de Lp(a) en sangre y el desarrollo de un IM prematuro, no todos revelan este hallazgo como un hecho. Individuos con concentraciones de Lp(a) por encima de 50 mg% y niveles de LDL elevados, presentan un riesgo de enfermedad arterial coronaria incrementando en un 60% (33). No obstante, el hecho de que la Lp(a) sea considerada de factor de riesgo independiente no está claro aún, tanto así que se desconoce si la Lp(a) sea considerada un factor de riesgo significativo en sujetos normolipidémicos. El riesgo de IM incrementa significativamente en individuos con valores elevados de Lp(a) cuando las concentraciones de,LDL son también elevadas. (32). Al parecer, la Lp(a) sí juega un papel importante en el desarrollo de la placa ateromatosa, sin embargo, el riesgo principal de altos niveles de la misma radica en que su acción protrombótica puede ser un factor importante que decide la completa oclusión arterial en el IM. (17; 29). Los resultados de los niveles de testosterona obtenidos en la presente investigación (Tablas N° 1 y 2) corresponden con los generados en investigaciones similares, como la de Jeppesen y col. (14). Ellos determinaron los niveles de testosterona libre y total en 144 pacientes con IM, obteniendo un valor promedio de 4,16 ng/ml para testosterona total y de 12,32 pg/ml para testosterona libre. Los controles de la investigación de Jeppesen y col. tuvieron un promedio de 4,98 ng/ml para testosterona total y de 14,4 pg/ml para testosterona libre. Jeppesen y col., al igual que muchos autores y que el presente estudio, han demostrado que los niveles de testosterona, tanto libre como total, están inversamente asociados con el IM. El presente estudio tuvo una significación de p= 0,05, mientras que Jeppesen y col. Tuvieron una significación de p= 0,0001. (14)
Los niveles de testosterona han sido relacionados con otros accidentes cardiovasculares. Un estudio realizado en hombres hemiplégicos de avanzada edad, demostró que la mayoría presentaba niveles de testosterona total inferiores a 1,93 ng/ml. (1). Las causas que explican cómo la testosterona puede relacionarse con EAC y, por ende con el IM, aún no son claras; no obstante se han planteado varias vías que asocian los niveles de la hormona con el desarrollo de la enfermedad. Una de estas posibles vías la establece el estudio realizado por Tibblin, y col; quienes concluyeron que bajos niveles de testosterona y de SHBG (globulinas unidas a hormonas sexuales) en hombres jóvenes, están asociados con el establecimiento de factores de riesgos para diabetes. El estado diabético es un fuerte predictor del desarrollo de IM. (31). Bjorntorp (1990), establece que la acumulación de grasa abdominal puede desarrollar EAC, IM y diabetes. La razón de la acumulación de dicha grasa parece ser un desbalance entre glucocorticoides y las hormonas sexuales esteroideas. La testosterona parece estimular la movilización de lípidos a través de un receptor beta adrenérgico. Cuando los niveles de la hormona disminuyen, se produce la acumulación de grasa intraabdominal, particularmente en los tejidos drenados por la circulación portal, lo cual conduce a hiperinsulinemia con posterior resistencia a la insulina; además se genera hipertensión, e hiperlipidemia por síntesis de ácidos grasos libres y lipoproteínas por parte del hígado. Todo esto es factor de riesgo para diabetes, enfermedad cardiovascular e IM. (5, 6). Según algunos investigadores, el tratamiento con testosterona mejora las condiciones cardiovasculares de pacientes con EAC, y parece que la testosterona mejora el efecto terapéutico que la aspirina ejerce en estos pacientes. (1, 30). Pero se debe tener cuidado ya que puede que el efecto sea antagónico, ya que la testosterona puede aumentar el hematocrito ayudando el progreso de una EAC. (16). Numerosos estudios han investigado el efecto que ejercen los andrógenos en los niveles de lipoproteínas. Específicamente se ha estudiado cómo los niveles de Testosterona afectan los niveles de Lp(a). Un número no despreciable de estudios han demostrado que niveles bajos de testosterona se asocian significativamente con un incremento de los niveles de Lp(a). Eckardstein y col., 1997, realizaron un estudio con pacientes jóvenes sanos que recibieron supresión de la testosterona, y después se les determinaron los niveles de Lp(a). La supresión de testosterona incrementó significativamente la media de Lp(a) con p<0.0001. (34). Otros estudios demuestran que la administración de Testosterona como terapia de reemplazo disminuye los niveles de Lp(a). Entre ellos tenemos el estudio de Zmunda y col. 1996 (35), en el cual se les administró testosterona a los hombres normales, y se observó que los niveles de Lp(a) disminuyeron hasta 37%. Arrer y col, Austria 1996 (3), observaron la disminución de los niveles de Lp(a) en un 48% cuando se les suministró un análogo de la Hormona GnRH a pacientes jóvenes que padecía de cáncer de próstata. Marcovina, 1996 (18), demostró en su estudio realizado en hombres saludables a los cuales se les administró testosterona por inyecciones intramusculares, que la variación de los
niveles de Lp(a) dependía de los niveles iniciales de la Lp(a) del individuo antes del tratamiento. Los hombres con niveles de Lp(a) iniciales bajos, <25nmol/1 no presentaron variación significativa de la media de Lp(a). Pero aquellos individuos con niveles >25nmol/1 sí disminuyeron significativamente los niveles de Lp(a) desde un 25% hasta un 59%. Otros estudios que relacionan inversamente los niveles de Lp(a) y Testosterona son: Berglundy col. 1996, quienes trabajaron con pacientes masculinos jóvenes con cáncer de próstata, donde el tratamiento de Testosterona disminuía los valores de Lp(a) con una p<0,05 (4). Anderson y col. 1995; encontraron que pacientes sanos disminuían la concentración de Lp(a) por la administración de testosterona con P<0.01.(2). No obstante, otros estudios demostraron que no existe asociación significativa entre los niveles de Lp(a) y los niveles hormonales, específicamente la Testosterona, (23, 8, 9, 22, 19). En el presente estudio la correlación entre los niveles de Lp(a) y los niveles de Testosterona fue significativa, obteniéndose para la correlación Testosterona Total - Lp(a) un valor de r = - 0,27 mientras que para la correlación Testosterona Libre Lp(a), r = -0,31. En resumen, se concluye que los niveles de Lp(a) y la Testosterona proporcionan información valiosa acerca del pronóstico de la enfermedad Arterial Coronaria ya que guardan relación con el establecimiento del infarto del Miocardio, y considerarlos dentro del perfil diagnóstico de riesgo cardiovascular proporcionaría información para optimizar la prevención y el pronóstico del paciente. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS (1) ABBASI A, Mattson DE, Cuisinier M, Schultz S, Rudman I, Drinka P, Rudman D. Hyposomatomedinemia and hypogonadism in hemiplegic men who live in nursing homes. Arch Phys Med Rehabil 1994; 75(5): 594-599. (2) ANDERSON RA, WALLACE EM, Wu FC. Effect of testosterone enanthate on serum lipoproteins in man. Contraception 1995;52(2):115-119. (3) ARRER E, Jungwirth A, Mack D, Frick J, Patsch W. Treatment of prostate cancer with gonadotropin-releasing hormone analogue; effect on lipoprotein (a). J Clin Endocrinol Metab 19901(7): 2508-2511. (4) BERGLUND L, Carlstrom K, Stege R, Gottlieb C, Eriksson M, Angelin B, Henriksson P. Hormonal regulation of serum lipoprotein (a) levels; effects of parenteral administration of estrogen or testosterone in J Clin Endocrinol Metab 1996;81(7): 26332637 (5) BJORNTORP P. Classification of obese patients  and complications related to the distribution of surplus fat. Nutrition 1990; 6 (2): 131-137. (6) BJORNTORP P. Obesity and adipse tissue  distribution as risk factors for the development of disease. A review. Infusionstherapie 1990; 17(1): 24-27.
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