Artículo sobre ...

LA AUTOMEDICACION CON ANTIBIOTICOS EN LAS FARMACIAS DE COMUNIDAD

Si bien es cierto la incidencia de efectos secundarios de los antibióticos no va a variar por ser usado por automedicación, la exposición injustificada a ellos establece un riesgo ...

Enviado* el 01/01/2011 19:18
LA AUTOMEDICACION CON ANTIBIOTICOS EN LAS FARMACIAS DE COMUNIDAD Beatriz Badilla B. * RESUMEN Con el propósito de generar conocimientos que permitan orientar programas de educación comunitaria para promover el uso racional de los medicamentos, se hizo un estudio de los patrones de automedicación con antibióticos. Se utilizaron las Farmacias de Comunidad del Programa de Pasantías del Curso de Farmacia de Comunidad de la Universidad de Costa Rica. Se desarrolló un cuestionario y los datos fueron tomados por estudiantes entrenados. Los hallazgos del estudio son, en algunos puntos, similares a los conocimientos empíricos que se tiene sobre el tema. En el grupo de estudio no hubo diferencias entre hombres y mujeres, ni se encontró diferencias significativas en la edad de los pacientes. Los antibióticos que se usaron más para automedicación fueron la eritromicina y la ampicilina. (Rev. Cost. Cienc. Méd. 1990; 11(3,4): - ). INTRODUCCIÓN Los estudios de consumo de medicamentos realizados    en    Costa Rica    indican que existe     una   marcada tendencia en la población    a consumirlos utilizando una lógica popular, algunas veces alejada de los conceptos científicos (6). Los  estudios   realizados en otros       países   muestran    que     la   autome- * Centro   de   Información  de     Medicamentos    (CIMED).  Facultad de Farmacia.  Universidad  de  Costa  Rica,  San  José, Costa Rica. dicación es usada como primera alternativa de tratamiento en un 75% de los problemas de salud (1). Las causas de la automedicación son múltiples, y entre ellas se incluyen factores antropológicos, sociales, culturales y propagandísticos, que promueven el consumo de los medicamentos (5,6). Actualmente, la actividad educadora del farmacéutico para el uso racional de los medicamentos ha cobrado mucha importancia (2). Se ha definido claramente la necesidad de evitar la automedicación especialmente con la intervención del farmacéutico de comunidad, quien está colocado en el sitio propicio para actuar sobre el problema (3). En el Taller Subregional sobre las Estrategias para la Educación al Paciente en el Uso Racional de Medicamentos, realizado en marzo de 1989 en Costa Rica, quedó manifiesta la necesidad de investigar el problema de la automedicación, así como las pautas que la rigen, con el fin de establecer programas dirigidos específicamente a los grupos de pacientes más afectados por este problema. La automedicación con antibióticos es doble- mente riesgosa (4), porque no solamente se promueve el desarrollo de resistencia de los microorganismos a armas terapéuticas valiosas, sino que se corre el riesgo de desarrollar alergia, en algunos casos severa, y de presentar los efectos secundarios conocidos de este grupo de medicamentos, aparte de los problemas habituales derivados de la utilización irracional de medicamentos. El concepto del cuidado de la salud ha tenido una buena evolución, y actualmente, con la disponibilidad  de  medicamentos   en    el   área 19
latinoamericana,  la población tiene un acceso prácticamente libre a su compra. Con frecuencia, las personas deciden, sin la intervención de un profesional de la salud, sobre cuándo tomarlos, para qué tomarlos y cuándo suspenderlos. Esto implica un riesgo y a la vez el reto de hacer más estudios que indiquen las características de la automedicación en el área latinoamericana,  en donde los medicamentos se adquieren casi con la misma liberalidad que los productos de aseo personal o de consumo básico. La presente investigación tuvo como objetivo describir los patrones de la automedicación con antibióticos en las farmacias de comunidad en Costa Rica. MATERIAL Y METODOS La población estudiada fue constituida por los usuarios pacientes adultos que solicitaban la compra de drogas por automedicación, en 21 farmacias de comunidad incluidas en el Programa de Pasantías del Curso de Farmacia de Comunidad II de la Universidad de Costa Rica (UCR) (17 farmacias en San José, 2 en Alajuela y 2 en Heredia). El grupo control estuvo formado por las personas que solicitaban un medicamento que no fuera antibiótico dentro de las mismas características descritas antes. Se incluyeron 119 cuestionarios de personas en la muestra y 215 en el control. Todos ellos fueron adultos mayores de 15 años que llegaron a la farmacia durante el período en que el estudiante-encuestador estaba presente. Todos los cuestionarios fueron llenados en las tardes (1-5 p.m.) en diferentes días de la semana. La recolección de los datos fue realizada durante el segundo semestre de 1989. Se seleccionó la muestra de tal forma que existía la posibilidad de que una persona fuera seleccionada más de una vez. Se excluyeron aquellos pacientes que com- praron un medicamento con prescripción facultativa o cuando medió una consulta con el farmacéutico; los pacientes menores de 15 años, por considerar que no darían una información        fidedigna  y  los pacientes  que  por sus características tales como muy baja escolaridad, o falta de información del problema, no pudieran responder a las preguntas de cuestionario. Se confeccionaron dos cuestionarios, uno para antibióticos y otro para otros medicamentos, que fueron validados en la Farmacia Universitaria de la Facultad de Farmacia y llenados por los estudiantes del curso de Farmacia de Comunidad II de V año de la carrera de Farmacia de la UCR, previo entrenamiento. A cada estudiante se le entregó el material denominado Hoja Instrucciones y Definiciones para Llenar el Cuestionario. El encuestador abordó al paciente cuando éste solicitaba la compra de un medicamento por automedicación, y luego de obtener la información       necesaria para llenar el cuestionario se le instruyó adecuadamente con la finalidad de racionalizar el uso que se pretendía dar al antibiótico. Para los fines de este estudio, se definió como automedicación a la compra de un medicamento sin que medie, en ese momento, una prescripción facultativa, o una consulta al farmacéutico. La Farmacia de Comunidad se define como aquella farmacia privada que vende medica- mentos con o sin prescripción médica y que se encuentra ubicada en las diferentes barriadas o comunidades. De acuerdo con la legislación, esta farmacia debe contar con un farmacéutico regente al menos por 8 horas. Las Farmacias de Comunidad del Programa de Pasantías de la Facultad de Farmacia de la UCR, son aquellas que por sus características, reciben el aval de la Facultad de Farmacia para que en ellas los estudiantes realicen la práctica del curso de Farmacia de Comunidad II. Deben, por lo tanto, contar con un regente en forma permanente, con instalaciones adecuadas para el despacho de los medicamentos al paciente, además contar con un farmacéutico identificado con los programas de Educación al Paciente que se desarrollan en el país. RESULTADOS Se encontró entre los que se automedican, una proporción   de   hombres   similar  a   la  de   las 20
mujeres (Zc = 3,33). Hay una mayor concentración        de datos (24) entre las mujeres que se automedican con edades entre 15 a 20 años. Entre los hombres que usan la automedicación, esta mayor concentración se encuentra en el ámbito de 30 a 39 años. (Cuadro 1). Se encontró que el promedio de edad de las personas que se automedican con antibióticos (A) es de 35,6 años (S = 13,4) y con otros medicamentos      no     antibióticos     (NA)    es de 36,7 años (S = 14,1). Estas diferencias no fueron significativas (Z c = —0,75) (Cuadro 1). En el Cuadro 2 se presentan los porcentajes de las personas que usaron la automedicación por primera vez. El 31,1% del grupo de estudio se automedicó con A por primera vez, en el grupo control el 25,1% se automedicó un NA por primera vez. No se encuentra diferencia estadísticamente significativa. (Zc =1,17). Se encontró que un 38,2% de los hombres del total de la población de estudio, se automedicaron A  y el 33,5%   de   mujeres.   No hubo una diferencia estadísticamente significativa. (Z = 0,78) (Cuadro 3). 21
En el Cuadro 4 se indica el número de pacientes que usa antibióticos por automedicación según el problema de salud. Se muestra claramente que el autodiagnóstico que obtuvo el mayor porcentaje es    la  infección de vías respiratorias altas (IVRA). Es necesario mencionar     que  a  pesar  de  que  el    valor de       "otros"    es   alto,   es   el    resultado   de valores unitarios de diferentes diagnósticos que no estaban descritos en el cuestionario; metoprin-sulfametoxazol para el dolor de cuerpo y para el cansancio. Es importante hacer notar que un 7,5 por ciento de los encuestados usaron los antibióticos para el tratamiento del resfrío. Al analizar las fuentes de automedicación, es estableció que estas difieren significativamente (X2c = 10,568 con 4 g.l.) según sean antibióticos y no antibióticos. Los medios de comunicación ni los farmacéuticos tuvieron en este estudio un papel importante en cuanto a ser fuente de automedicación, sino que fue el médico quien influyó más en la toma de medicamentos por automedicación, mediante una prescripción anterior, Debe aclararse que se estableció que con "médico" o farmacéutico",  el paciente indica- ba que adquiría un medicamento basándose en una prescripción que en algún momento anterior le había extendido el médico, pero que en esta oportunidad no había mediado una consulta médica, o en el consejo que había sido dado por un farmacéutico para alguna afección anterior. En el Cuadro 5 se muestra que los amigos y familiares son una causa importante en ambas situaciones (A = 22,9 y 25,7%) (NA. = 27,2% y 15,0%). 22
Los antibióticos más usados para la automedicación fueron la eritromicina (27,7%) y la   ampicilina   (26,1%),     el     trimetoprin-sulfa metoxazol (10,1%) y la tetraciclina (10,1%) (Cuadro 6). 23
DISCUSION A pesar de que este es el primer estudio rea- lizado en este tema, los resultados concuerdan en algunos puntos con las creencias existentes en el ambiente farmacéutico, y que de alguna manera han justificado programas de educación para evitar la automedicación. Ya que la infección de vías respiratorias altas fue la dolencia por la que se recurrió más a la automedicación, esto podría servir de base para orientar las actividades de educación a la comunidad. Los médicos fueron los que influyeron indi- rectamente sobre el consumo de medicamentos por automedicación. Era esperable que la eritromicina,  la ampicilina y la tetraciclina fueran antibióticos de gran uso en automedicación, quizás porque tienen mucho tiempo de estar en el mercado, y porque sus presentaciones farmacéuticas permiten adquirirlos en unidades individuales a un precio relativamente bajo en comparación con los otros. Sin embargo, estos antibióticos presentan efectos secundarios serios. Es conocida la fotosensibilidad causada por la tetraciclina,  su incompatibilidad con los derivados lácteos y la alergenicidad de la ampicilina, tan solo para mencionar algunos de ellos (8). Llama la atención que el trimetoprin-sulfame- toxasol sea usado en alta proporción (10%) a pesar de tener menos tiempo en el mercado costarricense, y especialmente por ser un medicamento con efectos secundarios importantes (8). Si bien es cierto la incidencia de efectos secundarios de los antibióticos no va a variar por ser usado por automedicación, la exposición injustificada a ellos establece un riesgo innecesario que se debe evitar. El farmacéutico en su farmacia debe tener una actitud vigilante de las ventas de mostrador, ya que con una intervención oportuna, se puede evitar el uso indiscriminado de los antibióticos. Esperamos que este estudio permita orientar más científicamente los programas de educación en salud, con el fin de promover un uso racional de los medicamentos. Así mismo, deseamos que sirva de base para estudios en esta misma línea en otras áreas, con la finalidad de tener un panorama más claro de la automedicación en Costa Rica. Finalmente, deben hacerse estudios de automedicación en las zonas rurales para establecer si las características de este problema son similares a las que se plantean aquí. ABSTRACT The patterns of self medication with antibiotics were studied in Costa Rica, in order to generate knowledge to be used in orientation programs in community education, for the rational use of drugs. The study was carried out in community pharmacies participating in the Internship Program of the Community Pharmacy course at the University of Costa Rica. The sample did not show differences between men and women nor in the age of the patients. Erythromycin and ampicillin were the most frequently bought antibiotics. BIBLIOGRAFIA 1. Anónimo. Información Farmacológica. Bol. Of. Sanitaria Panam. 1983; 94 (4):296-317. 2. Anónimo. Uso racional de Medicamentos. Informe de la Conferencia de Expertos. Nairobi 25-29 de nov. 1985. OMS. 1986. 286-288. 3. Badilla: B.: Automedicación y sus riesgos. La educación al paciente. Rev. Costarricense Cienc. Med. 1986; 7 (2): 123- 125. 4. Brun, L.: Antibióticos: Actuar con precaución. Boletín de Medicamentos Esenciales. 1987.4:5. 5. Greenhalgh, T.: Drud Prescription and Self- Medication in India: An Exploratoty Survey. Soc. Sci. Med. 1987; 25(3):307- 318. 24
6. Martin, Ch.; Oglesbee, F.: Television Advertising and Drug Use. Am Pharm. 1983; 23 (5):44-45. 7. Pardo, M.: Estudio comparado de patrones de automedicación. U.C.R. Trabajo de investigación.          Vicerrectoria              de Investigación. Escuela de Antropología. 1987. 8. U.S.P. Drug Information. Vol. I y II. Tenth Edition. United States Pharmacopea Convention. 1990. 25

Síguenos

X