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Cómo prevenir la infección por el virus del papiloma humano

Consulta a tu médico sobre cómo prevenir el cáncer de cérvix. GLAXOSMITHKLINE, COMPAÑÍA COMPROMETIDA EN LA PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE CÉRVIX 1.

Enviado* el 01/01/2011 20:42
L os virus del papiloma huma- no (VPH) comprenden un grupo de virus que se transmi- ten casi exclusivamente por con- tacto sexual, y cuya infección es la causa de la mayoría de los ca- sos de cáncer de cuello de útero, también llamado cáncer de cérvix,     además de otros como el de vulva, vagina, ano y pene. Existen más de 120 tipos distintos de estos virus que pue- den infectar al ser humano, aunque sólo 15 de ellos se con- sideran de alto riesgo para el desarrollo de cáncer de cuello de útero, siendo los tipos 16 y 18 los causantes de más del 70% de los cánceres. Otros ti- pos (tipos 6 y 11) son los cau- santes de los denominados condilomas acuminados (verru- gas genitales) y de la aparición de verrugas en la parte alta de las vías respiratorias (papiloma- tosis respiratoria recurrente), debido a la infección de las vías respiratorias que se produce, durante el parto, en el recién nacido de una madre infectada. En el mundo, aproximada- mente el 10-15% de las muje- res de 30 a 35 años están infec- tadas, si bien existen grandes diferencias entre países, asocia- das a los distintos comporta- mientos sexuales (más riesgo cuando es más alta la promis- cuidad sexual y la edad de ini- cio de las relaciones sexuales). En cuanto al cáncer de cérvix, cada año se diagnosti- can en España 2.100 nuevos casos. Con 740 muertes al año, este cáncer es, después del cáncer de mama, el segun- do más frecuente en mujeres entre 15 y 44 años. El principal factor de ries- go para el desarrollo de un cáncer de cérvix es el no ha- berse realizado cribados citológicos        regularmente. En España,    8 de cada 10 cánceres de este tipo aparecen en mujeres no cribadas. L a vacuna contra el virus del papiloma humano tiene ac- tualmente dos presentaciones; tetravalente (Gardasil® , contra el carcinoma y contra las verru- gas genitales) y bivalente (Cer- varix® , contra el carcinoma). En ambos casos se vacuna contra    dos de los quince virus de alto poder oncogénico. Son los tipos 16 y 18, que se asocian al 70% de los carcinomas de cue- llo de útero. Cervarix® se administra por vía intramuscular en tres veces (primera administración y uno y seis meses después). Gardasil® se administra en tres dosis, de forma que tras la primera inyección     debe pasar al menos un mes y la tercera dosis debe po- nerse al menos tres meses después     de la segunda dosis. Es muy importante mantener la continuidad en el seguimiento y administración de la pauta completa de vacunación. La vacuna es eficaz para prevenir la infección, y por tanto,    su aplicación debe realizarse antes de que se tengan relacio- nes sexuales, ya que una vez infectada la persona, la vacunación     no tiene ninguna eficacia. Por ello, la edad de vacunación idónea es en la preadolescencia (entre los 9 y 14 años). Según las recomendacio- nes de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), las mujeres de mayor edad, incluso aquellas que ya han iniciado su vida sexual, también pueden beneficiarse de la vacuna ya que es poco probable que se hayan infecta- do por todos los tipos de VPH incluidos en la misma. En opinión     de los especialistas, estu- dios en mujeres mayores de 26 años con resultados alenta- dores permitirán con toda se- guridad ampliar la indicación a mujeres hasta en torno a los 45 años. También se está estu- diando la posible vacunación de los varones. Hay que tener en cuenta que la vacuna no es terapéutica.    Es decir, si en el momento de la vacunación la mujer ya está   infectada por alguno de los tipos de VPH incluidos en la va- cuna, la mujer quedará protegi- da con un cien por cien de efi- cacia frente a los otros tipos de VPH de la vacuna, pero no fren- te a los que ya estaba infectada. Asimismo, la vacuna no tiene efecto sobre la evolución de una eventual lesión o neoplasia cervical que esté ya presente en el momento de la vacunación. Financiación En este momento, la vacuna contra la infección por el virus del papiloma humano está fi- nanciada por el sistema público de salud, para niñas de entre 11 y 14 años, en el País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla La Mancha, Canarias, Ceuta y Me- lilla. Madrid y Cantabria también     están a punto de incluirla en su calendario vacunal oficial y, antes de 2010, estará im- plantada en todo el territorio nacional.P F 6 MEJOR PREVENIR 1ª Quin./Mayo 2008 EL PERIÓDICO DE LA FARMACIA El virus puede afectartanto a hombres como a mujeres. La vacuna está financiada porel sistema público en varias comunidades. Sabía que hay alimentos y suplementos alimenticios que ayudan a prevenir la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) ¿ ¿ ? ? www.cidema.net La vacuna: la mejor forma de prevenir el contagio ? Embarazo: aunque datos sobre la administración        de la vacuna durante el embarazo no han mostrado ningún problema de seguri- dad, se recomienda posponer la vacunación hasta después del término del embarazo. ? Lactancia: puede ser administrada en la lactancia. ? Fiebre: la administración de la vacuna de- be posponerse en mujeres que padezcan una enfermedad aguda grave que curse con fiebre. Sin embargo, la presencia de una infección leve, como por ejemplo una infección respiratoria leve del tracto respi- ratorio superior o de fiebre de pocos gra- dos no es una contraindicación para la va- cunación. ? Inmunosupresión: no hay datos sobre el uso de la vacuna en personas con la res- puesta inmune alterada. ? Administración de otras vacunas: la vacu- na frente al VPH puede administrarse en la misma visita que la vacuna de la hepatitis B. Están en marcha estudios de administración     concomitante con otras vacunas. VACUNACIÓN EN SITUACIONES ESPECIALES Cómo prevenir la infección por el virus del papiloma humano LAS VACUNAS, RECIENTEMENTE DISPONIBLES, Y LA CITOLOGÍA SON LOS MEDIOS MÁS EFICACES DE PREVENCIÓN Y DETECCIÓN DEL CÁNCER DE CUELLO DE ÚTERO ? En España se producen, aproximadamente, 2.000 casos de cáncer de cuello de útero al año. ? La mortalidad anual en nuestro país es de unas 2 mujeres por cada cien mil. Hay gran variabilidad entre comunida- des autónomas, con mayor incidencia en las regiones cos- teras e insulares turísticas. ? La mortalidad por cáncer de cuello de útero ha disminui- do en España el 0,7% anual entre 1986 y 2000, pero en las mujeres de 20 a 39 años ha aumentado. ? La edad media del diagnóstico del cáncer de cuello de útero   en España es de 48 años. La edad media de muerte es de 60 años y la supervivencia a los cinco años es del 69%. LA MAGNITUD DEL PROBLEMA La familia de los virus del papiloma humano es la causante de casi el cien por cien de los casos de cáncer de cuello de útero. RIESGO DE CÁNCER En la mayoría de las personas, el virus desaparece espontáneamente sin secuelas a lo largo de los dos años siguientes a la infección. SIN SECUELAS Aunque el preservativo es un mecanismo de prevención importante, no es tan efectivo a la hora de prevenir el VPH. PRESERVATIVO FUENTE: Documento de recomendaciones sobre vacunación en mujeres con o sin antecedentes de exposición al VPH (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia, Sociedad Española de Citología).
7 MEJOR PREVENIR EL PERIÓDICO DE LA FARMACIA1ª Quin./Mayo 2008 Otros factores de riesgo para   contraer la infección son: ? Inicio temprano de las relaciones sexuales. ? Elevado número de pa- rejas sexuales a lo largo de la vida. ? Cambio reciente de compañero       sexual. ? Contacto sexual con una persona con historia sexual pro- miscua. ? Inmunosupresión. ? Ta baquismo. El contagio El VPH genital se contrae gene- ralmente a través del contacto sexual y puede contagiarse de persona a persona por cual- quier contacto con la piel, no sólo mediante las relaciones se- xuales. El virus afecta tanto a hombres como a mujeres. Aunque el preservativo es muy efectivo en la prevención de otras enfermedades de transmisión sexual, no es tan efectivo a la hora de prevenir el VPH, ya que este virus pue- de encontrarse en la piel no cubierta por el mismo. Aún así, supone un mecanismo de prevención importante. Sin síntomas La infección por los papiloma- virus pasa desapercibida al no producir síntomas. En la mayoría      de las personas infecta- das, el virus desaparece espontáneamente           sin secuelas a lo largo de los dos años siguien- tes a la infección. Teniendo en cuenta la alta frecuencia de circulación de los virus y la gran cantidad de tipos distin- tos, las reinfecciones y las in- fecciones múltiples (por distin- tos tipos de este virus a la vez) son muy frecuentes, de mane- ra que más del 50% de las personas sexualmente activas han sido infectadas en algún momento de su vida sexual. No obstante, un síntoma habitual, tanto en el hombre como en la mujer, es la aparición     de condilomas (verrugas) que aparecen en la región genital      y que pueden tratarse fácilmente         mediante medica- mentos o por cauterización. En los casos en los que los virus de los tipos asociados al cáncer no son eliminados y que- dan en las capas profundas de la piel y mucosas genitales, apare- cen al cabo de los años lesiones precancerosas (hasta en 30 de cada 100.000 mujeres) que si no se eliminan quirúrgicamente evolucionan hacia el cáncer. Hasta el momento, la exploración          ginecológica y la realización         de citologías periódicas (prueba de Papanicolaou) en las mujeres sexualmente activas son las estrategias que han per- mitido el diagnóstico temprano y el control de las lesiones pre- cancerosas, con disminución importante de la frecuencia de cáncer de cuello uterino. La recomendación de realización       cada 3-5 años de citologías     en todas las mujeres sexual- mente activas ha demostrado su eficacia y los especialistas consi- deran que deben mantenerse de acuerdo a los criterios científicos      y a los antecedentes de cambios de pareja y resultados de las citologías previas de ca- da mujer. La utilización de las vacu- nas frente a los tipos de virus del papiloma más patógenos, recientemente comercializadas en España no elimina la nece- sidad de realización de las citologías,          si bien permite ir adecuando la frecuencia de su realización en mujeres vacuna- das con intervalos de control más largos. Tratamiento No existe tratamiento para la infección. En las mujeres en las que, a través de las citologías, se detectan lesiones precance- rosas de cuello uterino, éstas se tratan mediante técnica quirúrgicas,       con resección más o me- nos amplia en dependencia del grado de la lesión. Puede re- querir la histerectomía (extirpación       del útero) y tratamien- tos antitumorales cuando se detecta un cáncer.PF La revisión ginecológica es la mejorestrategia de diagnóstico precoz. El preservativo reduce el contagio, pero no en su totalidad. Recuerda. El cáncer de cuello de útero puede prevenirse. Cada 18 minutos una mujer muere en Europa por cáncer de cuello de útero1 TÚ puedes protegerte frente al cáncer de cuello de útero mediante la realización de citologías de forma regular. Consulta a tu médico sobre cómo prevenir el cáncer de cérvix. GLAXOSMITHKLINE,  COMPAÑÍA COMPROMETIDA EN LA PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE CÉRVIX 1. Ferlay J, Bray P, Pizani P, Parkin DM et al. GLOBOCAN 2002: Cancer incidence, mortality and prevalence worldwide. IARC. CancerBase No.5, version 2.0. IARCPress, Lyon, 2004. Available at: http://www-dep.iarc.fr. Accessed 30th July 2007. La utilización de las vacunas frente al VPH no elimina la necesidad de realización de citologías en las mujeres sexualmente activas. CITOLOGÍA La edad de vacunación idónea es en la preadolescencia (entre los 9 y 14 años), antes del inicio de las relaciones sexuales. EDAD DE VACUNACIÓN Es muy importante mantener la continuidad en el seguimiento y administración de la pauta completa de vacunación. PAUTA COMPLETA E l denominado "cribado" cervical se utiliza para en- contrar células del cuello del útero anormales en fases precoces de crecimiento, cuando pueden ser fácilmente   eliminadas y, por lo tanto, no progresar a cáncer. La prueba que se utiliza habitualmente para detectar posibles alteraciones es la citología.         Durante una rápida, sencilla e indolora exploración,      el médico toma una muestra de células del cuello del útero usando una pequeña   espátula. Estas células son enviadas al laboratorio, don- de serán examinadas. Toda mujer debería em- pezar sus revisiones no más tarde de tres años después de su primera relación sexual.      Después de dos citologías     normales, la siguiente revisión debe hacerse a los tres años. A los 35 años de edad, además de la citología se debe realizar un test de virus    del papiloma humano (VPH). Si la citología y el test de VPH son negativos, la revisión       puede realizarse cada cinco años. La importancia del cribado ? Importancia. La familia de los virus del papiloma humano es la causante de casi el cien por cien de los casos de cáncer    de cuello uterino. ? Infección. En España, más del 70 por ciento de las muje- res sexualmente activas adquieren la infección del virus del papiloma humano en algún momento de su vida. ? Frecuencia. Se trata de la enfermedad de transmisión sexual     más frecuente en la mujer. ? Contagio. El preservativo reduce mucho su contagio, pe- ro no lo evita en su totalidad. ? Sintomatología. La mayoría de las infecciones del virus del papiloma humano no producen síntomas, de manera que las personas portadoras de este virus no lo saben y pueden transmitirlo a su pareja. ? Diagnóstico. El diagnóstico de la infección se hace me- diante la citología vaginal, siendo esta prueba el chequeo más importante para detectar el cáncer de cuello de útero. ? Vacunas. La vacuna tetravalente, frente a cuatro cepas de virus del papiloma humano 16, 18, 6 y 11, previene el cáncer de cuello de útero y los condilomas (vulgares, va- ginales, perianales, etc.). La vacuna bivalente, contra las cepas 16 y 18, previene el cáncer de cuello uterino. ? Indicación y calendario vacunal. La indicación actual de la vacuna en la mujer es hasta los 26 años de edad. La vacunación     más allá de esta edad debe ser valorada individualmen- te por el médico. Esta vacuna se integrará en el calendario de vacunas obligatorio entre los 11 y los 14 años de edad. ? Dosis. Son tres inyecciones: la inicial, la segunda al mes o a los dos meses (dependiendo de si es vacuna bivalente o

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