Artículo sobre ...
90 años de la Doctora Matilde Elena López
... que tuvo una resolución modificativa N… 0134/2007, gracias a la cual se extendió el plazo de entrega del trabajo final, por razones médicas (operación por fractura de brazo ...
Enviado* el 01/01/2011 21:42
Sábado 21 de febrero de 2009
Suplemento Cultural Tres Mil
Diario Co Latino
MÁS DE UN SIGLO DE CREDIBILIDAD
|
FUNDADO EL 24 DE MARZO DE 1990 |
|
AÑO DIECIOCHO | SEGUNDO CENTENARIO |
www.diariocolatino.com
# 990
90 años de la Doctora
Matilde Elena López
Álvaro Darío Lara, nos habla de la maestra, destacada poeta, ensayista, investigadora y académica, la Doctora Matilde Elena López y
sus obras completas aún sin publicar; un merecido homenaje de cumpleaños para esta singular mujer salvadoreña.
La Doctora Matilde
Elena López,
destacada intelectual
educadora de mu-
chas generaciones de
salvadoreños, quien
ha brindado un
ejemplo de coheren-
cia académica y
política a lo largo de
su agitada vida.
Foto: Cortesía Álvaro
Darío Lara
?Hay una ley de vida, cruel y
exacta, que afirma que uno debe
crecer o, en caso contrario, pagar
más por seguir siendo el mismo.¨
Norman Mailer
ALVARO DARŒO LARA:
?Los elementos argumentales de esta obra: el
niño abandonado, el adivinador de enigmas, el
que llega al trono por aventura, el parricida sin
saberlo, el incestuoso sin saberlo... ¨
AULA ABIERTA:
EDIPO REY
?Como infatigable investigadora,
maestra de generaciones, ensayista
consumada, poeta y abanderada de
las causas populares, Matilde Elena
López es reconocida como una voz
insoslayable en la historiografía lite-
raria y ensayística de Centroamérica
y América Latina.¨
suplemento cultural tres mil | # 990 | sábado 21 de febrero de 2009 | año de la cosecha | folio 2
Exclusiva de Álvaro Darío Lara
?90 años de Matilde Elena López¨.
Una deuda pendiente del Estado Salvadoreño.
Álvaro Darío Lara
Nuestra querida doctora Matilde Elena López
ha cumplido este pasado 20 de febrero, 90 años
de vida entre nosotros. Si bien todos los
cumpleaños de nuestras escritoras, escritores y
artistas en general, son motivo de regocijo para
todas las salvadoreñas y salvadoreños. Todavía
más tratándose de una mujer de excepcionales
cualidades intelectuales, sensibles y de entrega
histórica y generosa a las luchas sociales y
políticas del pueblo salvadoreño.
Como infatigable investigadora, maestra de
generaciones, ensayista consumada, poeta y
abanderada de las causas populares, Matilde
Elena López es reconocida como una voz
insoslayable en la historiografía literaria y
ensayística de Centroamérica y América Latina.
Además de ser una notable precursora de la
defensa de la mujer y del niño en el ámbito
referido.
Reconociendo la importancia y vigencia de su
obra el estado salvadoreño, mediante su
institucionalidad cultural, representada por la
actual administración de CONCULTURA -que ya
finaliza- encomendó a un servidor la realización
de un proyecto de publicación de sus obras
completas, que dio origen a la firma del Contrato
de Servicios Profesionales N… 0553/2006,
firmado entre CONCULTURA y un servidor,
denominado "Recopilación de la Obra Completa
de Matilde Elena López", Dirección de
Publicaciones e Impresos. Contrato que tuvo una
resolución modificativa N… 0134/2007, gracias
a la cual se extendió el plazo de entrega del
trabajo final, por razones médicas (operación
por fractura de brazo izquierdo) del contratado.
Dándose por cumplido -de acuerdo a la
satisfacción de las partes- con la entrega del
trabajo definitivo en el 2007.
En dicho contrato puede leerse, en su cláusula
primera: "…El trabajo será presentado en tres
fases: Fase I, contiene la poesía, narrativa y
teatro. Fase II, contiene los ensayos. Fase III,
en este apartado se incluirá una selección de
ensayos y artículos de la Doctora Matilde Elena
López publicados en la Revista CULTURA, y otros
medios informativos, culturales, académicos y
periodísticos del país".
Debo decir que este ambicioso proyecto,
involucró un esfuerzo muy apreciable dado la
cantidad de obra de la doctora López publicada
en El Salvador y en el extranjero. Sobre todo, si
partimos del hecho de su permanencia y prolífica
actividad periodística, literaria y política en la
Guatemala revolucionaria del período
comprendido entre 1944 y 1954, época de los
gobiernos de Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz
Guzmán. País del que tuvo que huir rumbo a
Ecuador, a raíz de la conspiración antidemocrática
auspiciada por la administración norteamericana,
la derecha guatemalteca y el clero católico
conservador, que terminó haciendo dimitir de
su cargo al presidente Árbenz.
Numerosos viajes a Guatemala, me
permitieron rastrear su trabajo en la Universidad
de San Carlos, bibliotecas públicas y privadas,
archivos históricos, instituciones
gubernamentales; además de entrevistas con
académicos, políticos y personajes
sobrevivientes de la época, entre ellos el
licenciado Alfonso Bauer Paiz, patriota ejemplar,
funcionario de la administración de Árbenz.
Todo ello contribuyó en la construcción de su
biografía, que espero ampliar en el futuro,
investigando su quehacer en México, Ecuador y
Panamá. Sin embargo, para efectos del trabajo,
se delimitó la investigación - fuera de El Salvador-
a Guatemala.
Los hallazgos fueron increíbles, en términos
de información, textos e imágenes, que sometí
al rigor del análisis pertinente. Un nuevo libro de
poesía logró ser articulado, recogiendo su
producción dispersa en medios periodísticos y
literarios guatemaltecos, me refiero al libro
"Ausencias y Saudades" , con el que se inicia
la sección poesía de su Obra Escogida I,
publicada por la Dirección de Publicaciones e
Impresos de CONCULTURA, en julio de 2007, y
que consta de 1,500 ejemplares.
Este volumen —publicado ya- contiene, en la
sección de poesía : "Ausencias y Saudades"
(nuevo libro), Cartas a Groza, El momento
perdido, Los sollozos oscuros y El verbo amar;
en la sección de narrativa: La Niña del
Laberinto (un nuevo libro, que reúne las piezas
narrativas originales y modificadas, proyectadas
en la estructura del corpus por su autora, y que
se creía perdido); y en teatro: La Balada de
Anastasio Aquino; además de una sección de
importantes anexos.
Todo el proyecto se realizó no únicamente
como una "recopilación", ya que no se trataba
de reunir lo ya publicado, sino al contrario, se
llevó a cabo una investigación exhaustiva, que
produjo una edición crítica: se cotejaron una,
dos, tres versiones de un mismo texto,
consignándose en algunos casos; se articuló una
secuencia de materiales, persiguiendo
aproximarnos lo más fielmente posible, a la
pertinencia textual y subtextual de los conjuntos
liter a rios.
Tal y como fue concebido el Volumen I, incluía
-además de los libros contemplados- la
nominación de todo el texto, con el título: Ya
mi vida trazó su línea pura ; una galería de
26 imágenes, con sus respectivos detalles,
muchas de ellas inéditas y de los archivos
personales de la doctora López y de un servidor;
29 referencias y notas bibliográficas; una
cronología (que permitía establecer la relación
vida-obra y marco socio-histórico de la doctora
López) que me fue solicitada por un corrector
de pruebas —que no tenía en rigor, ninguna
jurisprudencia en el proyecto- , y que se elaboró
para acompañar ese primer volumen; y los
dibujos de Cepomch (César Pompilio Chávez)
artista que ilustró publicaciones poéticas de la
doctora López, y quien además fue su esposo
asesinado por el terrorismo de estado de la
época. Sobre la inclusión de los dibujos, insistí
en más de una ocasión, ya que estas imágenes,
representaban importantes elementos
paratextuales en la comprensión de un corpus
estético, integrado inicialmente por la fusión del
poema con el dibujo, como un solo objeto.
Lamentablemente, lo que se publicó dista
muchísimo de lo que se acordó, con la dirección
y coordinación editorial de la DPI, en los
desafortunados años de 2006 y 2007. El libro
tuvo una pésima portada, se arruinó la hermosa
imagen de la doctora López, en un retrato de
juventud, y pese a las enmiendas de última hora
que la dirección de la editorial pretendió hacer,
el resultado final no varió.
La titulación del volumen, que obedecía a un
verso de la doctora López fue suprimida. El
estudio crítico-introductorio (integrado por la
biografía y el análisis literario) fue cercenado por
el arbitrio ignaro, irrespetuoso e inconsulto de la
Coordinación Editorial en manos de Carlos Clará
y de sus colaboradores Oswaldo Hernández y
Morena Azucena, quienes se manejaron siempre
al margen de la autoridad de los ex directores
de la editorial. ¿El resultado?: la mutilación de la
biografía inicial y la división del análisis literario
en "notas del compilador" que anteceden a cada
libro y poemario, y que no fueron concebidas de
esa manera, ya que guardaban relación entre sí
como un todo estructural.
Se excluyeron las fotografías, los dibujos y la
solicitada cronología. Todos estos pormenores
fueron referidos por un servidor, el día de la
presentación -ante la prensa nacional- del primer
volumen.
Particularmente esa coordinación editorial fue
la causante de extravíos inexplicables de
materiales fotográficos y bibliográficos, que nos
fueron confiados por la doctora López y su familia,
y de una lista de irregularidades que no son
motivo para explicitar en estas líneas, pero que
marcaron un patrón de conducta tolerado por
las direcciones editoriales de la época, incapaces
de ejercer su control.
Por supuesto que las graves irregularidades
de la DPI, en esos años, no se concretan sólo al
proyecto de la doctora López. Muchos autores,
empleados y colaboradores cercanos a la
institución, pueden dar fe de los desencuentros
frente a un andamiaje burocrático que nunca
ha funcionado efectivamente, ni en la idoneidad
de sus últimos directores, ni en las improvisadas
decisiones editoriales que ha seguido a falta de
una verdadera política editorial, ni en la estrategia
de circulación de los libros impresos.
Este panorama se agudiza sobre todo, a partir
de la salida del poeta Miguel Huezo Mixto, ex
director de la DPI, que pese a todo, hizo un
esfuerzo loable por recuperar el prestigio de una
editorial de noble tradición, resucitando antiguas
colecciones y creando otras.
A mediados del año pasado (2008) fui
convocado -por primera vez- por la DPI para
revisar nuevamente el proyecto de la doctora
López con la intención de hacer efectiva la
segunda y tercera fase. Soy de la opinión, que
en materia de asuntos editoriales los canales
lógicos están claramente manifiestos en el
consejo editorial del área de literatura y en la
coordinación editorial, no en los vaivenes
centralizados de una dirección que no es idónea
en asuntos estrictamente literarios y de
contenidos de edición. Se me alegó limitación
de recursos para poder cumplir el criterio de las
obras completas, y otros argumentos de índole
extraliteraria como la pérdida de vigencia de los
Homenaje Universitario del
4 de marzo de 1966, por el
premio a su ensayo sobre
Dante Alighieri.
De izq. a der.: Claudia
Lars, Rafael Menjívar Larín,
Salarrué y Matilde Elena
López.
Foto: Cortesía
Álvaro Darío Lara
?Particularmente
esa coordinación
editorial fue la
causante de extravíos
inexplicables de mate-
riales fotográficos y
bibliográficos, que nos
fueron confiados por la
doctora López
y su familia.¨
suplemento cultural tres mil | # 990 | sábado 21 de febrero de 2009 | año de la cosecha | folio 3
Mesa Redonda
titulada:
La Generación
Comprometida:
Aportes.
Casa de la Cultura
del Centro Histórico
de San Salvador,
22 de septiembre
del 2001.
De izq. a der.:
Waldo Chávez
Velasco, Tirso
Canales, Álvaro
Darío Lara (mode-
rador), Matilde
Elena López y
Camilo Minero.
Foto: Cortesía
Álvaro Darío Lara
tratados de la doctora López debido a "sus
orientaciones ideológicas" y otras razones sin
fundamento académico. Ante esto, aclaré que
esos argumentos y razones no eran válidas, ya
que los libros de la doctora López debían ser
entendidos en su contexto histórico, a la luz de
los marcos teóricos de la época y que eran
perfectamente vigentes en su adecuada lectura
crítica contemporánea. Ante esto se insistió en
"recortar" contenidos por razones de espacio.
En presencia de Jorge Galán decidí, a sugerencia
de éste, hacer una revisión cuidadosa que
asegurara una conveniente selección de
materiales, donde se equilibrara el respeto a los
textos y las limitaciones de la DPI. Durante las
siguientes semanas consulté con académicos
amigos: Francisco Andrés Escobar y Ricardo
Roque Baldovinos, la edición de algunos
materiales. Finalmente estructuré una
propuesta. Nunca tuve respuesta a mis
preguntas por una segunda reunión. El tiempo
pasó. Lo que sí recibí —continuamente- fue
peticiones de la dirección de la editorial para
entrevistar a autores de libros publicados por la
DPI, en el medio televisivo donde me
desempeño. Accedí, solicitando el envio de los
libros, para poder ser comentados con propiedad
con los entrevistados. Nunca los recibí. Debido
a la insistencia en la realización de los programas,
comuniqué respetuosamente, que no podía
planificar programas si no tenía noticia de los
temas, y que esto pasaba por conocer los
productos editoriales. Lo que recibí a cambio
fue una nota —vía correo electrónico- del director
de la revista Cultura, esposo de la directora de
la editorial, donde me comunicaba mi destitución
como miembro del Concejo.
Amigos y amigas, ¿por qué asuntos de interés
nacional, como la publicación de un libro, deben
pasar bajo los caprichos y antojos irracionales
de los humanos? ¿Qué conexión tiene el deber
del estado de cumplir con el compromiso de
edición de un proyecto literario con solicitudes
para realizar un programa de televisión? ¿Qué
conexión existe entre la pertenencia a un consejo
editorial como el de la Revista Cultura y el
desencuentro con una dirección editorial, en un
área completamente distinta, como lo es su
negativa a enviar los insumos necesarios que
posibiliten la grabación de programas para la
televisión?
Finalmente, a finales del año pasado (2008),
busqué la mediación de mi amigo el doctor
Ricardo Roque Baldovinos, para informarme del
curso del proyecto. Gracias a su intervención,
fui convocado por segunda vez por la DPI,
representada por el Coordinador Editorial, Jorge
Galán, con quien pudimos establecer un acuerdo
satisfactorio de criterios, ante el doctor Ricardo
Roque Baldovinos como testigo. Semanas
después envié —vía correo electrónico- a Galán,
la selección final, que compete a la segunda fase,
titulada: "Pasionaria de la razón" . Una fase
compleja, ya que incluye los textos ensayísticos
de la doctora López, de gran extensión. Esto es:
"Masferrer, alto pensador de Centroamérica"
(1954, edición escogida), "Prólogo a las obras
escogidas de Alberto Masferrer" (1971, edición
completa); "Prólogo a las obras escogidas de
Claudia Lars" (1973, edición completa), "Estudios
sobre poesía" (1971, edición escogida) e
"Interpretación social del arte" (1974, edición
escogida).
Sugerí en esta edición, remediar algunos de
los yerros provocados por la mala fe, inoperancia
y negligencia de la coordinación y administración
anterior, en el sentido de incluir una selección
de la galería de imágenes, que sobrevivió a la
pérdida de la galería completa (puesto que la
coordinación anterior desapareció textos e
imágenes al momento de abandonar su cargo)
y la cronología no incluida en la primera edición.
Por otra parte, la DPI, tiene en su poder valiosos
libros (como el libro "Masferrer, Alto Pensador
de Centroamérica, primer ejemplar seriado,
dedicado a la doctora Floritchica Valladares, por
su madre y autora, doctora Matilde Elena López),
así como una colección de revistas Cultura,
periódicos y otros documentos bibliográficos de
mi propiedad, que fueron confiados a dicha
institución, para ser reproducidos y
posteriormente digitados, desde el año 2007, y
que no han sido devueltos a sus legítimos
propietarios.
Hago un llamado público a las autoridades de
la DPI, para que devuelvan a la doctora López y
a un servidor, documentos que no son de su
propiedad, y que debieron ser reproducidos
oportunamente en el pasado. Temo que la
"cultura" de los cambios administrativos que
podrían avecinarse, pueda provocar más
pérdidas irreparables.
La historia no termina aquí. Recientemente,
en el pasado mes de enero del presente año, el
escritor Jorge Galán, me manifestó de forma
oral, que en el plan de los libros a publicarse en
lo que queda de esta administración
(concretamente hasta junio) no figura ninguno
correspondiente a Matilde Elena López, que
desconoce, al igual que un servidor, el motivo
de la decisión.
Esto último, amigos y amigas, me obliga,
movido únicamente por el interés como editor,
crítico de Matilde Elena López, como su colega,
como su amigo y como su devoto admirador, a
exponer de forma pública todos los hechos
referidos con anterioridad.
Si el estado salvadoreño, le confirió en el año
2005, el Premio Nacional de Cultura, en la rama
de Literatura, a Matilde Elena López, es ese
mismo estado el que se encuentra en deuda
con ella y con el pueblo en general, mientras su
obra no sea publicada.
Administraciones van y vienen. Pocos saben
ya quién fue Ricardo Trigueros de León, segundo
director de la entonces Editorial del otrora
Ministerio de Cultura, pero su obra personal y
como director, permanece. Pocos recuerdan que
Claudia Lars, dirigió la revista Cultura, con
acierto, dedicación y amor durante muchísimos
años. Pero ahí están las publicaciones.
Administraciones van y vienen. La cultura
permanece. Ése fue el único móvil que me llevó
a colaborar con el proyecto de la doctora
López, de igual manera como colaboré con la
publicación de la obra escogida de Trigueros de
León. Y en idéntica dirección lo hice como
miembro del Consejo de la Revista Cultura, hasta
que fui separado por su director injustamente,
al expresar mis opiniones sobre el manejo del
proyecto de la doctora López a su esposa, actual
director a.
Por desgracia en el país, lo profesional se
mezcla inevitablemente con lo personal; lo
laboral con lo personal, dando como resultado:
compadrazgos, favoritismos, malos entendidos
e inexplicables acontecimientos para la razón.
Mientras esa "cultura" se reproduzca poco
podemos esperar. Hace falta una auténtica
transformación que sea capaz de cambiar este
panorama. En esto, la educación y la familia
constituyen dos instituciones claves, que
cualquier sociedad, estado y g
